Invasores ilegales usan tácticas de guerrilla para impedir su evacuación de territorio indígena

Un grupo de granjeros que ocupa ilegalmente territorio indígena en el estado brasileño de Roraima está recurriendo al uso de tácticas propias de la guerrilla para resistirse a los intentos de la policía por expulsarlos de allí.

Durante la semana pasada, los granjeros hirieron a un líder indígena local de la comunidad de Barro al arrojar bombas de fabricación casera a su vivienda. También quemaron tres puentes que conducen al territorio indígena de Raposa Serra do Sol. Indígenas de Barro informaron el jueves que hombres armados se pasean libremente por todo su pueblo.

El presidente de Brasil, Lula, ratificó el territorio indígena de Raposa Serra do Sol en 2005, tras una larga campaña llevada a cabo por Survival. Este área es el hogar de los indígenas makuxi, los wapixana, los ingarikó y los taurepang, que han sufrido décadas de violencia y acoso por parte de los granjeros y ganaderos que ocuparon ilegalmente sus tierras.

La mayoría de los ocupantes ilegales han abandonado ya Raposa Serra do Sol y han sido realojados y compensados, pero un pequeño y poderoso grupo de arroceros se ha negado a marcharse y continúa amenazando e intimidando a las comunidades indígenas. Sus violentas acciones de la semana pasada son la respuesta a una operación puesta en marcha por la Policía Federal brasileña, Operación Upatakon 3, para lograr expulsarlos finalmente de la zona.

El Consejo Indígena de Roraima (CIR) ha hecho un llamamiento para la expulsión urgente de los granjeros de Raposa Serra do Sol.

La organización brasileña de apoyo al indígena CIMI (Consejo Indigenista Misionero) indica: "los arroceros están ignorando la Constitución Federal, ignorando las leyes, ignorando la demarcación y la ratificación del territorio indígena; están ignorando cada una de las decisiones que no les interesan, ya procedan éstas del Presidente de la República o del Tribunal Supremo Federal."