Hombres adivasis observan la inmensa mina de carbón de PEKB, que ha destruido gran parte de su tierra ancestral. Bosque de Hasdeo, Chhattisgarh.Hombres adivasis observan la inmensa mina de carbón de PEKB, que ha destruido gran parte de su tierra ancestral. Bosque de Hasdeo, Chhattisgarh.
© Vijay Ramamurthy

Si no se detiene, la masiva fiebre del carbón en la India destruirá las tierras y los medios de vida de decenas de miles de personas indígenas. Están organizando una resistencia arriesgada y valiente, y necesitan urgentemente que los apoyemos. 

El primer ministro de la India, Narendra Modi, ha hecho de la expansión masiva de la minería del carbón en el país su misión personal, especialmente en tierras indígenas. Su gobierno va camino de duplicar la cantidad de carbón que se extrae en menos de 10 años. Para conseguirlo, se están vendiendo enormes extensiones de bosques indígenas sin su consentimiento. Grandes empresas como Adani, Jindal y Vedanta se quitan de las manos los yacimientos de carbón que salen a subasta como parte de la fiebre del carbón de Modi. 

De salir adelante, el plan destruirá los bosques en que los adivasis (los pueblos indígenas de la India) han vivido y gestionado desde tiempos inmemoriales. Se verán abocados a la indigencia al destruirse sus medios de vida, y serán expulsados de sus tierras sagradas y ancestrales. Además, tendrá un impacto nefasto en los esfuerzos para combatir la crisis climática.

Actúa

Ubicación del bosque de Hasdeo en ChattisgarhUbicación del bosque de Hasdeo en Chattisgarh© Survival
La zona cero de este ataque se sitúa en tres estados del centro de la India: Chhattisgarh, Jharkhand y Odisha. Aquí, se están vendiendo los yacimientos de carbón que hay bajo los bosques indígenas y los adivasis se enfrentan al poder del gobierno y de las empresas mineras.

Los indígenas han organizado protestas pacíficas, desafíos legales y bloqueos. Por su resistencia, han sufrido detenciones, palizas e incluso asesinatos. Necesitan urgentemente nuestro apoyo y solidaridad.

Actúa

El Ministerio del Carbón ha anunciado planes para aumentar la extracción carbonífera a mil millones de toneladas al año. Y esto a pesar de que el Secretario General de la ONU, António Guterres, declaró en 2021: “Pido a todos los gobiernos, empresas privadas y autoridades locales que cancelen todos los proyectos mundiales de carbón en curso y pongan fin a la mortal adicción al carbón”.

 

Todo el horror de la minería del carbón

Un hombre adivasi examina la destrucción de su tierra ancestral al borde de lo que será la mina de Parsa, en el pueblo de Hariharpur. “Los trabajadores vienen por la noche a hacer su trabajo. Si no son ladrones, ¿qué son?”. Un hombre adivasi examina la destrucción de su tierra ancestral al borde de lo que será la mina de Parsa, en el pueblo de Hariharpur. “Los trabajadores vienen por la noche a hacer su trabajo. Si no son ladrones, ¿qué son?”. © Vijay Ramamurthy
Bajo el intenso verdor del bosque de Hasdeo, en Chhattisgarh, hay, por ejemplo, cinco mil millones de toneladas de carbón, un carbón que las comunidades locales están decididas a mantener bajo tierra. Los gond, oraon y otros pueblos indígenas que viven en Hasdeo saben lo que significa la minería del carbón: las minas existentes han destrozado las tierras y las vidas de comunidades vecinas, han desplazado a poblaciones locales de elefantes provocando peligrosos encuentros, y han contaminado el agua y el aire, causando graves problemas sanitarios y medioambientales. Las minas previstas en Hasdeo amenazan las tierras de 18.000 personas.  

Actúa para ayudar a los adivasis del bosque de Hasdeo

Los que pierden sus casas, territorios o bosques a causa de las minas reciben pocas compensaciones. Se destruyen sus medios de vida autosuficientes y basados en la tierra, y a menudo acaban como trabajadores explotados en las mismas minas que han destrozado sus tierras.

Si se abren las minas, nuestra gente trabajará allí sólo durante un tiempo. Una vez que las minas cierren, volveremos a estar desempleados. La diferencia es que nuestras tierras también habrán desaparecido... Entonces, si ustedes hablan de autosuficiencia, ¿por qué se arranca la selva?
Jainandan Porte, jefe de la aldea de Ghatbarra y miembro del pueblo indígena Gond

 

Destrucción de arboledas sagradas

Para los adivasis, no sólo se destruyen sus tierras, hogares y medios de vida: también se arrasan con los espacios sagrados que forman el corazón de sus creencias. Las religiones adivasis se basan en el culto a la naturaleza, pero son denigradas y ridiculizadas por gran parte de la élite urbana. La pérdida de estos bosques es una crisis existencial para los gonds y otros pueblos indígenas.

Jainandan Porte explica: “Cuanto necesitamos para llevar a cabo nuestros rituales está únicamente disponible en el bosque. Si se abren las minas, el bosque será destruido y nuestra cultura se perderá. Nos convertiremos en un pueblo indígena olvidado”.

Dos hombres adivasis contemplan un paisaje apocalíptico: la inmensa mina de carbón que ha reemplazado el que era su bosque ancestral. Mina PEKB, bosque de Hasdeo, Chhattisgarh.Dos hombres adivasis contemplan un paisaje apocalíptico: la inmensa mina de carbón que ha reemplazado el que era su bosque ancestral. Mina PEKB, bosque de Hasdeo, Chhattisgarh.
© Vijay Ramamurthy

 

La resistencia de los adivasis

Los adivasis (pueblos indígenas) del bosque de Hasdeo protestan contra los planes de extracción de carbón que destruirán su bosque. Comunidad de Fateppur, Chhattisgarh © Los adivasis (pueblos indígenas) del bosque de Hasdeo protestan contra los planes de extracción de carbón que destruirán su bosque. Comunidad de Fateppur, Chhattisgarh © © Vijay Ramamurthy
Entre estos bosques y las excavadoras se interponen los numerosos movimientos pacíficos de resistencia adivasi que han surgido para intentar frenar la destrucción.

Se enfrentan a enormes poderes: las empresas, el gobierno, la policía y a veces incluso hasta los tribunales de justicia aúnan esfuerzos para reprimir y perseguir a los adivasis, especialmente a quienes se atreven a resistir.

Se ha usado una amplia gama de tácticas contra ellos: el asesinato extrajudicial de los considerados líderes de la resistencia, amenazas y abusos sexuales, falsos cargos criminales, la construcción de campamentos policiales en el interior de las tierras adivasis y hasta etiquetar a los líderes como “antinacionales”, reteniéndolos durante periodos interminables excusándose en draconianas leyes antiterroristas. Las comunidades han sido intimidadas, engañadas, sobornadas y golpeadas para que no se interpongan en el camino de los proyectos mineros.

Actúa para apoyar a los adivasis

 

Aliados con los defensores de las tierras adivasis

Hace falta un gran valor para enfrentarse a estas amenazas, pero los miembros de la comunidad consideran que no les queda otra opción.

Estas valientes comunidades están arriesgando sus vidas para conservar sus bosques y que el carbón quede en el subsuelo. Necesitan nuestra solidaridad y apoyo. 

Consideramos que el bosque es nuestro Dios, el proveedor de todas las cosas. Veneramos los árboles que nos rodean, y cuando nos casamos nuestras ceremonias se celebran bajo y alrededor de ellos. Rezamos todos los días a los árboles para que llenen de lluvia nuestros ríos y nutran a todas las plantas y animales..
Mujer indígena de la comunidad Morga de Chhattisgarh

Dile al Primer Ministro Narendra Modi: deja el carbón en el suelo, deja vivir a los adivasis → 

Soni Sori, activista adivasi que ha sido encarcelada, violada y torturada por su valerosa defensa de los derechos de su pueblo.Soni Sori, activista adivasi que ha sido encarcelada, violada y torturada por su valerosa defensa de los derechos de su pueblo.
© Survival