Mujer sanapanã fabrica una cuerda con caraguatá, Paraguay.

Mujer sanapanã fabrica una cuerda con caraguatá, Paraguay. © Stephen Kidd/Survival

Después de dos décadas de batallas legales, los indígenas enxets de Paraguay podrán regresar a parte de sus territorios ancestrales.

En 2006, alrededor de 90 familias enxets del centro de Paraguay vieron reconocido su derecho a 14.000 hectáreas de sus tierras tradicionales.

Sin embargo, las empresas que “poseían” la tierra, Kansol S.A. y Roswell & Company S.A., no firmaron el acuerdo de devolución hasta el mes pasado.

Los indígenas han vivido todo este tiempo junto a una carretera en el centro del país en “condiciones sub-humanas”, según la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Diecinueve miembros de la comunidad, entre los que hay niños, han muerto como resultado de la falta de atención médica y social.

La corte ha pedido al Gobierno de Paraguay que asigne un fondo de un millón de dólares para ayudar a la comunidad a reestablecerse.

La lucha de los enxets es emblemática de la ardua espera que muchos pueblos indígenas de Paraguay deben soportar para recuperar incluso porciones pequeñas de sus tierras ancestrales.

Los ganaderos se han apropiado de gran parte de la tierra en Paraguay para la producción de carne.