Indígenas aislados a salvo

Tras una intensiva campaña de Survival, el departamento de asuntos indígenas de Brasil, la FUNAI, ha anunciado que está restringiendo todas las entradas al territorio de Río Pardo, hogar de un reducido grupo de unos 30 indígenas aislados que se encuentran al borde de la extinción.

Ésta es una gran victoria. Si su tierra es protegida ahora, los indígenas de Río Pardo tendrán una oportunidad de sobrevivir. La FUNAI está delimitando el área antes de que pueda ser formalmente declarada como territorio indígena.

Después de que un juez revocase una orden previa de 2005 que protegía el área, Survival recibió información acerca de madereros armados que estaban invadiendo el territorio de los indígenas con el objetivo de perseguirles y matarles. El territorio se encuentra junto a Colniza, una de las ciudades más violentas del Amazonas, y base de varias empresas madereras. Survival inmediatamente organizó una campaña de amplia cobertura en los medios de comunicación y de envío de cartas.

Se piensa que los indígenas aislados pertenecen a un grupo de pueblos conocido como los “kawahiva”. En investigaciones previas, equipos de la FUNAI encontraron asentamientos abandonados muy deprisa, llenos de comida y otras posesiones, lo que indica que los indígenas huyeron apresuradamente. Como consecuencia, un fiscal federal ha abierto una investigación sobre el genocidio de este pequeño y no contactado grupo.

Gilberto Azanha, antropólogo y miembro del equipo de la FUNAI que estudia el área, dijo: “Si el Gobierno brasileño garantiza a los indígenas una protección apropiada, podremos estar seguros de que la población de los kawahiva de Río Pardo aumentará.”