Llamamiento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que proteja a los indígenas aislados

Preocupada por algunos de los últimos pueblos indígenas no contactados del mundo, la organización nacional de los pueblos indígenas de Perú ha hecho un llamamiento urgente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el organismo más importante de derechos humanos de Latinoamérica.

Los pueblos indígenas, incluidos los nanti y los machiguenga, están en grave peligro debido a las exploraciones de gas que se están realizando en sus tierras, según un comunicado de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Esta situación “ha desencadenado un contacto forzado entre los trabajadores de las empresas explotadoras y los habitantes de los Pueblos en Situación de Aislamiento Voluntario."

En 1990 se creó una reserva para los pueblos indígenas en la región peruana de Camisea, sin embargo se siguen permitiendo las exploraciones de gas en dicha zona. Existen informes que señalan que varios miembros de un pueblo indígena no contactado han sido desplazados de sus hogares. En dichos informes también se denuncia el uso de megáfonos y de un helicóptero para contactar con otros pueblos.

Estos pueblos son especialmente vulnerables a cualquier tipo de contacto debido a su falta de inmunidad contra las enfermedades de los no indígenas. Después de que se contactara con ellos por primera vez en 1980 para una exploración de petróleo, más del 50% de los nahua murió.

La AIDESEP ha instado a la CIDH a que pida al Gobierno peruano que tome "medidas cautelares urgentes de protección de los derechos a la vida, integridad personal, a la propiedad y posesión; y a la preservación de la salud y al bienestar, de los Pueblos Indígenas en Situación de Aislamiento Voluntario." Se espera que la Comisión responda en breve.

El llamamiento de la AIDESEP a la CIDH sigue el ejemplo de una iniciativa similar llevada a cabo por la Federación Nativa del Río Madre de Dios y sus Afluentes (FENAMAD), la organización indígena de la región peruana Madre de Dios, donde otros pueblos indígenas no contactados han visto como los madereros ilegales han invadido sus tierras. En respuesta, la CIDH pidió al Gobierno de Perú que “adoptara las medidas necesarias para garantizar las vidas y la integridad personal de los miembros de los pueblos indígenas mashco-piro, yora y arahuaca que viven aislados voluntariamente en el departamento de Madre de Dios”.