Temor por una tribu no contactada en la Amazonia brasileña

Indígenas no contactados avistados desde el aire durante una expedición del Gobierno brasileño en en el estado amazónico de Acre, cerca de la frontera con Perú, mayo de 2008.

Indígenas no contactados avistados desde el aire durante una expedición del Gobierno brasileño en en el estado amazónico de Acre, cerca de la frontera con Perú, mayo de 2008.
© G. Miranda/FUNAI/Survival

Según informaciones, un grupo de unos 10 indígenas no contactados se habría adentrado en otra comunidad indígena en la región amazónica occidental del Brasil.

El encuentro ocurrió hace unos 10 días y fue reportado por Cazuza, un líder de Terra Nova, una comunidad indígena kulina establecida junto al río Envira, en el estado de Acre.

Dijo a Globo News: “Es la primera vez que aparecen por aquí… Había niños, mujeres y hombres adultos”.

Cogieron hachas, yuca, plátanos, hamacas y ropa antes de volver a la selva.

Esta noticia es alarmante ya que los pueblos indígenas no contactados son extremadamente vulnerables a la gripe y a otras enfermedades frente a las que no tienen inmunidad. Muchos han resultado prácticamente aniquilados por enfermedades contraídas durante los primeros contactos con foráneos.

Se teme que su repentina aparición pueda ser una señal de que están siendo expulsados de su territorio por los invasores.

Indígenas no contactados en Brasil vistos desde el aire durante una expedición del gobierno brasileño en 2010. Las fotos revelan una comunidad próspera y saludable con cestas llenas de mandioca y papaya recién salida de sus jardines.

Indígenas no contactados en Brasil vistos desde el aire durante una expedición del gobierno brasileño en 2010. Las fotos revelan una comunidad próspera y saludable con cestas llenas de mandioca y papaya recién salida de sus jardines.

© G. Miranda/FUNAI/Survival

José Carlos dos Reis Meirelles, que trabajó durante 40 años en el equipo de la FUNAI en Acre para los pueblos indígenas aislados, teme por el futuro de la tribu. Según declaró al periodista de Acre Altino Machado: “El estado en el que se encuentra la FUNAI ahora… es un presagio de mucha muerte”.

Mientras el número víctimas mortales por Covid-19 sigue aumentando entre los indígenas, las tribus más remotas y no contactadas corren un riesgo cada vez mayor de contraer la enfermedad en encuentros como éste.

FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno de Brasil, se ha visto muy debilitado durante el mandato del presidente Bolsonaro, lo que ha agravado las amenazas para los pueblos indígenas y sus territorios en todo el país. Trabajadores de campo experimentados han sido despedidos, el presupuesto de la fundación ha sufrido duros recortes y muchos de los puestos de vigilancia que protegían a las tribus no contactadas han sido cerrados.

Este año se nombró al misionero evangélico Ricardo Lopes Dias para dirigir la unidad de indígenas no contactados de FUNAI. Lopes mantiene vínculos con la controvertida Misión Nuevas Tribus (ahora rebautizada como Ethnos360) cuyo objetivo es evangelizar a las tribus no contactadas. A pesar de las impugnaciones legales de la organización indígena UNIVAJA y de los fiscales para que sea destituido, Lopes permanece en el cargo.

La directora de investigación y campañas de Survival, Fiona Watson, dijo: “La noticia de este reciente contacto es extremadamente preocupante, ya que existe una posibilidad real de que el grupo haya contraído la gripe y la haya extendido a comunidades vecinas no contactadas. Este encuentro pone de relieve la urgencia de que la FUNAI reabra y equipe plenamente todos sus puestos sobre el terreno que protegen a los pueblos indígenas aislados y que trabaje junto a SESAI (la Secretaría de Salud Indígena) para desarrollar procedimientos adecuados y garantizar que haya equipos médicos experimentados para tratar y contener los brotes de gripe y coronavirus entre las comunidades que viven cerca de las tribus no contactadas”.

En la última década, los pueblos indígenas de Acre han reportado que hay cada vez más indicios de tribus no contactadas. El último contacto importante en este estado ocurrió en 2014 cuando un grupo de sapanawas no contactados llegó a una comunidad ashaninka huyendo de los violentos ataques de las mafias de madereros ilegales. En pocos días muchos enfermaron gravemente de gripe y sobrevivieron gracias a una rápida intervención de un equipo médico experimentado.

En junio de 2014 indígenas no contactados establecieron contacto con una comunidad ashaninka asentada cerca de la frontera entre Brasil y Perú. Los indígenas no contactados parecían jóvenes y sanos, pero informaron de una espantosa masacre a sus parientes mayores. Tras el primer contacto, los indígenas contrajeron una infección respiratoria y fueron tratados por un equipo médico.

En junio de 2014 indígenas no contactados establecieron contacto con una comunidad ashaninka asentada cerca de la frontera entre Brasil y Perú. Los indígenas no contactados parecían jóvenes y sanos, pero informaron de una espantosa masacre a sus parientes mayores. Tras el primer contacto, los indígenas contrajeron una infección respiratoria y fueron tratados por un equipo médico.

© FUNAI/Survival

El mes pasado varios indígenas no contactados del territorio Uru Eu Wau Wau, en el estado de Rondonia, fueron avistados a las afueras de la región, que sufre una grave deforestación como consecuencia de la expansión de la actividad agrícola. Las invasiones del territorio Uru Eu Wau Wau por parte de madereros y agricultores van en aumento, exponiendo a los pueblos indígenas a la violencia y las enfermedades. Ari Uru Eu Wau Wau, un guardián de la selva, fue asesinado en abril de 2020.