Ocho años después de que los acuerdos de paz de las Chittagong Hill Tracts (CHT) fuesen firmados entre el Gobierno de Bangladesh y los pueblos tribales jumma de las CHT, cientos de campamentos militares y paramilitares permanecen en la región. Los campamentos deberían haber sido desmantelados y los soldados deberían haberse retirado según los acuerdos.

El trato, firmado el 2 de diciembre de 1997, daba a los jummas algún control sobre su tierra, y fue visto por la mayoría como un paso adelante significativo. Las peores atrocidades contra los jummas han concluido, pero aún se enfrentan a violencia a manos de los colonos bengalíes y el ejército.

Hace cinco años, los miembros de las once tribus jumma eran casi los únicos habitantes de las Chittagong Hill Tracts. Ahora, los colonos bengalíes que han sido trasladados a su tierra por el Gobierno les superan en número.