Jummas huyen de un ataque. Chittagong Hill Tracts, Bangladés.

Jummas huyen de un ataque. Chittagong Hill Tracts, Bangladés.

© Anonymous

En el vigésimo aniversario del acuerdo de paz entre los pueblos indígenas jummas y el Gobierno de Bangladés, activistas y defensores de los derechos humanos han mostrado su preocupación porque las sucesivas administraciones bengalíes han fracasado en la implementación de este acuerdo crucial, o en la protección de los jummas.

La tribu continúa afrontando una violencia endémica, el robo de sus tierras y la intimidación en su territorio ancestral: las Colinas de Chittagong (Chittagong Hill Tracts, CHT). Mujeres y niñas jummas sufren con frecuencia violaciones y otros abusos sexuales.

Durante más de 60 años, el Gobierno de Bangladés ha estado trasladando a colonos bengalíes a las tierras de los pueblos indígenas jummas. De ser prácticamente los únicos habitantes de las Hill Tracts, los jummas han pasado a ser superados en número por la población de colonos.

En junio de este año, los colonos bengalíes prendieron fuego a 250 casas de indígenas jummas que ardieron hasta quedar reducidas a cenizas. Una anciana, Guna Mala Chakma, quedó atrapada en su hogar y murió víctima de las llamas.

Los testigos denuncian que miembros del ejército y de la policía presenciaron impasibles cómo los colonos prendían fuego a las casas y tiendas de los jummas en tres aldeas diferentes, y no hicieron nada.

El 2 de diciembre de 1997, el Gobierno y los jummas firmaron un acuerdo de paz por el que el primero se comprometía a eliminar los campamentos militares de la región y poner fin al robo de las tierras jumas por parte de los colonos y del ejército.

Este acuerdo trajo consigo esperanza, pero veinte años después los campamentos militares siguen en la zona, y la violencia y el robo de tierras jummas prosiguen sin cesar.