Una mujer jarawa regresa de recolectar en los límites de la selva de la tribu. Los jarawas dependen de la caza y la recolección para su supervivencia.

Una mujer jarawa regresa de recolectar en los límites de la selva de la tribu. Los jarawas dependen de la caza y la recolección para su supervivencia.
© Survival

Los intentos de los cazadores furtivos por manipular a miembros de la tribu jarawa en las islas Andamán de la India se han revertido en su contra tras una rápida intervención por parte de las autoridades. Cinco furtivos fueron arrestados y enfrentan una pena de hasta siete años de prisión.

La historia aparecía en la prensa de las Andamán el pasado 3 de octubre, cuando se informaba de que un grupo de diez jarawas había dejado la selva para pedir un encuentro con el vicegobernador de las islas. Parece que pidieron herramientas de hierro y comida porque tenían hambre y las autoridades no les suministraban alimento. Las supuestas citas reproducidas decían: “Queremos que nuestros niños vayan a estudiar a la escuela como los niños onges. También queremos ser ricos”.

Para muchas personas estas supuestas peticiones no sonaban realistas, ya que hasta la fecha los cazadores-recolectores jarawas no han mostrado ningún deseo de entrar en la sociedad mayoritaria. El motivo detrás de esta demanda se hizo más claro cuando un líder local, que había alertado con antelación a los medios de esta historia, declaró para el diario Andaman Chronicle “Ellos quieren integrarse en la sociedad mayoritaria… Hay tantas islas deshabitadas. ¿Por qué la administración no puede asentarlos en una de las islas? De esta forma los colonos también podrían vivir en paz”.

La administración respondió con rapidez y al día siguiente se envió un equipo para investigar. Se averiguó que cinco personas, según parece con un largo historial de caza furtiva en la selva de la tribu, habían entrado en la reserva jarawa y presuntamente habían incitado a algunos de los indígenas a formular estas peticiones. Las autoridades informaron que los sospechosos también habían suministrado alcohol a los jarawas.

Los cinco han sido arrestados y acusados de violar las regulaciones que protegen a la tribu y su tierra. Este delito es penado con una sentencia de hasta siete años de prisión.

El robo de los animales de los que dependen los jarawas es una gran amenaza para la sola existencia de la tribu. Introducir licor en la reserva jarawa también es extremadamente peligroso. Puede llevar a una enorme dependencia no solo del alcohol sino también de aquellos foráneos que puedan proveerlo. Esto despojaría a los jarawas de su autosuficiencia (han prosperado en las islas durante unos 55.000 años).

Survival lleva mucho tiempo pidiendo que se adopten acciones más contundentes en contra de los furtivos locales que siguen siendo una seria amenaza para la tribu. El director de Survival, Stephen Corry, ha dado la bienvenida a la rápida acción de las autoridades de las Andamán en este caso y al mensaje que estas medidas envían a otros invasores de las selva jarawa.