Los ogieks han visto gran parte de su hogar en el bosque destruido por los colonos y madereros ilegales.

Los ogieks han visto gran parte de su hogar en el bosque destruido por los colonos y madereros ilegales.
© Virginia Lulling/Survival

La Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos dictaminó el 15 de marzo que el Gobierno de Kenia no debe desalojar a los ogieks de sus tierras en la selva Mau.

El fallo establece que, a juicio de la Corte Africana, “existe una situación de extrema gravedad y urgencia, así como un riesgo de daño irreparable a la comunidad ogiek con respecto a la violación de sus derechos garantizados por la Carta [Africana de Derechos Humanos].”

La Corte ordenó al Gobierno el reestablecimiento de las restricciones impuestas previamente sobre las transacciones de tierras en la selva Mau, mientras alcanza una decisión final sobre este asunto.

La noticia ha sido bien recibida por los ogieks, que han visto gran parte de su hogar en la selva destruida por los colonos y madereros ilegales. Joseph Sang, un portavoz ogiek dijo a Survival: "Es, una vez más, un alivio para los pueblos indígenas en el contexto africano. Apoyamos cualquier movimiento que traiga justicia para el pueblo ogiek.”

Los ogieks son cazadores-recolectores y la selva Mau, con su rica diversidad de vida silvestre y productos forestales tales como la miel agreste, es vital para su subsistencia y supervivencia.

“De acuerdo con nuestra historia nosotros somos los pueblos indígenas originarios de la selva Mau. Sin ella no podemos sobrevivir. De la selva cogemos frutas, recolectamos miel y cazamos animales salvajes, y así es como sobrevivimos”, explica para Survival el cazador ogiek Joseph Lesingo.

Según el Grupo para los Derechos de las Minorías (MRG según sus siglas en inglés), que junto con el Programa de Desarrollo del Pueblo Ogiek (OPDP, según sus siglas en inglés) y el Centro para el Desarrollo de los Derechos de las Minorías (CEMIRIDE, por sus siglas en inglés), llevó el caso a la corte: "esta es la primera vez que la Corte Africana, en funcionamiento desde 2006, ha intervenido para proteger los derechos de una comunidad indígena.”