27 muertos por las revueltas entre indígenas y fuerzas armadas

ACTUALIZACIÓN – Según los informes, unos 20 manifestantes indígenas y 7 policías han muerto después de que las autoridades acabaran hoy de forma violenta con el  bloqueo indígena de una carretera del norte de Perú. El número de heridos podría ser significativamente mayor.

Survival insta al presidente García y al Gobierno peruano a que retire a todas las fuerzas armadas de las áreas donde los pueblos indígenas se están manifestando, así como a reconocer y respetar sus derechos territoriales. El uso de unidades armadas para sofocar las protestas sólo caldea el ambiente y la ya de por sí frágil situación, y no se ocupa en absoluto de las fundamentales y justificadas preocupaciones de los indígenas.

Las protestas indígenas de Perú cuentan cada vez con mayor apoyo por parte de crecientes sectores de la sociedad peruana, entre los que se incluyen la iglesia, trabajadores agrícolas, políticos locales y sindicatos laborales.

Las protestas, que se vienen desarrollando desde el pasado 9 de abril, se producen como respuesta a las leyes y políticas gubernamentales que violan los derechos de los pueblos indígenas y facilitan a los foráneos tomar el control de sus territorios.

En este momento, se siguen desarrollando protestas en diferentes partes del país, la mayoría en la Amazonia, donde se han bloqueado ríos y carreteras, se ha cerrado un puente, y se han llevado a cabo varias marchas de protesta. Los manifestantes proceden de diferentes grupos indígenas, entre ellos,  los achuar, los arabela, los asháninka, los acajún, los huambisa, los kichwa, los matsigenka, los shawi y los wampis.

Los manifestantes, liderados por la organización nacional de indígenas amazónicos AIDESEP, se niegan a regresar a casa hasta que el Gobierno revoque una serie de
leyes. Frustrados por la respuesta del Gobierno, que incluye el envío de fuerzas armadas y la repetida suspensión de la discusión sobre las controvertidas leyes, algunos grupos indígenas amenazan con “radicalizar" sus protestas.

En el río Napo, al norte de Perú, barcos pertenecientes a la petrolera anglo-francesa Perenco rompieron un bloqueo con la ayuda de cañoneros de la marina. Los pueblos de la zona están asustados y se sienten intimidados, y han condenado la militarización de la región.

AIDESEP preside ahora un comité denominado “El Comité de la Lucha por la Vida y la Soberanía Nacional”, integrado por diferentes organizaciones sociales. Se ha anunciado una manifestación nacional para el 11 de junio.