Fuerzas de seguridad disparan y matan a manifestantes

De acuerdo con las declaraciones de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC): “Los hechos más graves se vienen presentando en La María Piendamó en el Cauca y en el municipio de Candelaria en el Valle donde  el ESMAD, el ejército y la Policía atacan  a los indígenas con tiros de fusil, gases
lacrimógenos, tanquetas, helicópteros y hasta machete para reprimir la
protesta."

Ayer 12 indígenas, entre ellos dos niños, resultaron heridos en un nuevo ataque de las fuerzas de seguridad.

Las manifestaciones se están produciendo en muchos lugares de Colombia y forman parte de un movimiento nacional coordinado por la ONIC, organización que declara que el Gobierno está “exterminando” a los indígenas colombianos.

Algunas de las razones esgrimidas para manifestarse son las siguientes: la revocación inmediata de una ley territorial controvertida, la negativa del Gobierno a votar a favor de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas; la oposición gubernamental a la Declaración de los Derechos Indígenas de la Organización de los Estados Americanos “Por el derecho a disentir, rechazar y denunciar las políticas de
seguridad democrática, desarrollo rural, globalización de la economía y de
desmonte de garantías constitucionales  para favorecer y otorgarles
seguridad jurídica y militar  a las trasnacionales", "contra la criminalización y judicialización al movimiento indígena", "contra la impunidad y por el derecho a la justicia para los delitos de genocidio y de lesa humanidad".

La ONIC ha declarado que, en los últimos seis años, más de 1.200 indígenas colombianos han sido asesinados, 55.000 desplazados y 400.000 desposeídos de su tierra, dejando a un total de 18 grupos indígenas “en peligro de extinción”.