Los disparos y los arrestos extienden el temor por Papúa Occidental

Trece indígenas de Papúa fueron arrestados el 13 de marzo en la ciudad de Manokwari, Papúa Occidental, por participar en concentraciones pacíficas contra la ley de 2007 que prohíbe la exhibición de la bandera de Papúa “Morning Star”. Survival está preocupada por la seguridad de los once que aún permanecen detenidos, debido a los alegatos de tortura recibidos.

Se dice que la policía planea acusar a los manifestantes de ‘rebelión’ y de ‘mostrar odio contra el estado’ al izar la bandera de Papúa Occidental. En el pasado, algunos indígenas arrestados por protestar pacíficamente contra la medida adoptada por Indonesia, han sido condenados hasta a 20 años de prisión.

En otro incidente que tuvo lugar en la ciudad de Enarotali en las tierras altas de Papúa el 10 de marzo, el ejército indonesio y la policía cargaron contra ciudadanos locales con disparos durante dos horas. El enfrentamiento comenzó cuando la policía golpeó a un hombre, Yavet Pigai, lo que provocó protestas a las puertas de una comisaría.

Un total de nueve personas resultaron heridas por los disparos en Enarotali, incluyendo a un joven de 18 años que fue trasladado al hospital en estado grave con una bala alojada en el estómago. Otro hombre fue golpeado por la policía y tiene graves heridas en la cabeza.

Según se ha informado, más de cien policías, policía paramilitar (BRIMOB) y soldados (incluyendo tropas de combate de fuera de la provincia), abrieron fuego sobre los manifestantes y continuaron disparando durante dos horas en un terrible espectáculo de fuerza e intimidación.

La Oficina Católica de Justicia y Paz (SKP) en Jayapura, Papúa Occidental, ha presentado un informe al Comité de derechos humanos de las Naciones Unidas, detallando 242 casos individuales documentados de tortura y maltrato por parte de las fuerzas de seguridad en Papúa Occidental desde 1998. La SKP concluía que el empleo de la tortura y del trato cruel y denigrante por parte de las fuerzas de seguridad hacia la población indígena estaban generalizados y que había una cultura de violencia y racismo dentro de esas fuerzas.