Miles de personas huyen de una operación militar en Papúa Occidental

Durante las últimas semanas un gran número de soldados indonesios, incluyendo las fuerzas especiales, han sido desplegados en la región Pukak Jaya de Papúa Occidental, provocando la huida hacia la jungla de unos 5.000 indígenas.

La operación militar es una respuesta a los asesinatos de dos soldados cerca de la ciudad de Mulia el pasado 9 de diciembre de 2006. El ejército acusa a los guerrilleros separatistas de Papúa Occidental, la llamada OPM, de los asesinatos. Pero los activistas para los derechos humanos se muestran escépticos, afirman que el ejército a menudo genera conflictos en la provincia para justificar su lucrativa presencia en la región.

Muchos de los indígenas más vulnerables sufren el peligro de morir de inanición, ya que están demasiado asustados para dejar sus escondites e ir a recolectar comida. En el año 2004 una operación similar en las montañas causó que unas 6.000 personas abandonaran sus hogares; como mínimo 23 de ellas murieron de hambre.

Los militares consideran a todo el que encuentran como sospechoso y lo tratan con brutalidad. Los trabajadores por los derechos humanos y los extranjeros tienen prohibida la entrada en el área durante las operaciones, de manera que el resto del mundo permanece ajeno a las atrocidades que pueden estarse cometiendo.