Catorce cazadores furtivos arrestados

La policía de las Islas Andamán ha detenido a 14 hombres que habían entrado ilegalmente en la reserva de la tribu aislada jarawa. Survival, y otros grupos en las islas, han instado en numerosas ocasiones al Gobierno para que tome medidas drásticas contra la proliferación de cazadores furtivos en la reserva.

La policía de las islas comenzó en junio una nueva campaña contra la caza furtiva en la selva de los jarawa y a lo largo de su costa. Desde entonces se han producido numerosas detenciones. Se han modificado las normas para que aquellos que sean declarados culpables de practicar la caza furtiva vayan obligatoriamente a la cárcel, durante un período de tiempo que puede llegar hasta los dos años.

Anteriormente, cuando la policía no vigilaba adecuadamente la reserva de los jarawa, muchos cazadores furtivos habían sido simplemente multados o habían evitado el castigo.

La caza furtiva es uno de los problemas más peligrosos a los que se enfrenta este pueblo, porque les hace entrar en contacto con colonos que pueden contagiarles enfermedades occidentales que podrían ser mortales para ellos. Además, los cazadores furtivos roban la caza que los jarawa necesitan para sobrevivir, y se sabe que llevan alcohol y tabaco a la reserva para intentar crearles dependencias.

Survival cree que, además de asegurarse de que los cazadores furtivos no entren en la reserva de los jarawa, la Administración debería cerrar la carretera de las Andamán, que atraviesa la reserva de lado a lado. El Tribunal Supremo de La India ordenó que fuese cerrada en el 2002, pero aún permanece abierta.

También es fundamental que se permita que los jarawa tomen sus propias decisiones sobre su futuro. A esta misma conclusión llega un informe reciente elaborado por un "Sub-Grupo de Expertos" de la Comisión de Planificación de La India.