Los guaraníes están luchando para regresar a su tierra ancestral.

Los guaraníes están luchando para regresar a su tierra ancestral.
© F. Watson/Survival

Un equipo de periodistas indígenas maoríes de Nueva Zelanda han visitado a los indígenas guaraníes de Brasil para investigar la difícil situación que atraviesan.

Su reportaje titulado El genocidio silencioso consta de dos partes, y fue emitido la semana pasada en una televisión maorí. Es el primero que se emite de este tipo.

Los periodistas visitaron varias comunidades guaraníes que luchan por recuperar su tierra ancestral. En la comunidad de Pyelito Kuê fueron testigos de la resistencia de los guaraníes que viven atrapados entre un río y una hacienda agrícola, y que afrontan la escasez de alimentos y violentos ataques a manos de pistoleros.

Periodistas maoríes visitan a los guaraníes atrapados entre un río y una hacienda agrícola.
Periodistas maoríes visitan a los guaraníes atrapados entre un río y una hacienda agrícola.

© Maori Television/ Survival

El reportero Renée Kahukura Iosefa comenta: “Mientras los guaraníes padecen hambre, ven florecer los campos de los agricultores ante sus ojos”.

Los indígenas de Pyelito celebraron recientemente los progresos que se han producido en la demarcación de su territorio, pero piden al Gobierno que la lleve a cabo lo antes posible para poder vivir sus vidas de una forma segura.

El reportaje también destaca la brutal situación de los guaraníes, que han sido forzados a salir de sus tierras para dejar espacio a las haciendas ganaderas y a las plantaciones de soja y caña de azúcar para la producción de biocombustibles.

La multinacional estadounidense Bunge es solo una de las empresas que extrae caña de azúcar de la tierra guaraní.

Los guaraníes y Survival International instan desde hace tiempo al Gobierno de Brasil a que les devuelva sus tierras, ya que está legalmente obligado a hacerlo. Mientras no lo haga, los indígenas seguirán sufriendo de malnutrición, violencia, asesinatos, y mantendrán una de las mayores tasas de suicidios del mundo.

Damiana Cavanha vive en la cuneta de una carretera principal con otros miembros de su comunidad, Apy Ka’y, que espera para que su tierra sea demarcada. Tres de sus hijos han muerto atropellados. Damiana declaró a los periodistas maoríes: “Esta no es la tierra de los agricultores. Esta es la tierra indígena de los guaraníes”.

Líderes guaraníes como Damiana son a menudo perseguidos por los pistoleros de los terratenientes ganaderos, como resultado de su campaña por reocupar su tierra ancestral. Tonico Benites es uno de los numerosos líderes guaraníes que han sido recientemente amenazados de muerte. Benites dijo a los periodistas: “No pararé. Moriré luchando”.