Un grupo de indígenas guaraníes ha viajado a Brasilia para advertir de la violencia que están obligados a soportar.

Un grupo de indígenas guaraníes ha viajado a Brasilia para advertir de la violencia que están obligados a soportar.

© MPF/Survival

Un grupo de indígenas guaraníes ha viajado a la capital de Brasil, Brasilia, para advertir de la “completa falta de respeto” y “permanentes violaciones de derechos humanos” que están sufriendo a causa de una ola de muerte y violencia que ha barrido sus comunidades.

El mes pasado, el joven guaraní Denilson Barbosa, de 15 años, recibió un disparo mortal, presuntamente por el propietario de la hacienda que ocupa parte de la tierra ancestral de los indígenas. Desde entonces, varias comunidades han informado de la intimidación que sufren por parte de los pistoleros, quienes han disparado al aire, y tres guaraníes han muerto por causas desconocidas. Sus muertes están siendo consideradas como algo misterioso.

Los líderes guaraníes han recibido amenazas de muerte mediante llamadas de teléfono anónimas, y temen que sus movimientos estén siendo vigilados de cerca por los matones a sueldo de los ganaderos.

Después de haber visto gran parte de su tierra usurpada para dejar paso a las haciendas y las plantaciones de caña de azúcar, miles de guaraníes viven ahora en reservas superpobladas o en campamentos al borde de las carreteras. Sus esfuerzos para recobrar parte de su tierra ancestral, que es legítimamente suya según la legislación brasileña e internacional, a menudo generan violencia.

La delegación, compuesta por siete guaraníes, se reunió con varias autoridades gubernamentales en Brasilia, a quienes instaron a demarcar las tierras de los guaraníes y a implementar un programa de seguridad de emergencia lo antes posible.

También pidieron que el ganadero sospechoso de ser responsable de la muerte de Barbosa sea investigado y llevado a juicio.

Muchos guaraníes han sido asesinados por pistoleros en las últimas décadas, y en casi todos los casos los culpables no han sido castigados.

A principios de este año cientos de guaraníes conmemoraron el décimo aniversario del asesinato del líder Marcos Veron, internacionalmente reconocido. Sus asesinos permanecen en libertad.

Survival está haciendo campaña para que la tierra ancestral de los guaraníes les sea devuelta antes de que deban soportar más asesinatos.

Los guaraníes declararon: “Nosotros los guaraníes… estamos seguros de que solo la demarcación definitiva y la devolución de nuestras tierras ancestrales pondrán fin a la miseria y el hambre de los indígenas, y garantizarán unas vidas más dignas para la próxima generación guaraní”.