Las últimas palabras de la víctima fueron para su hijo.

Las últimas palabras de la víctima fueron para su hijo.

© Survival International

Las últimas palabras del líder indígena Nisio Gomes, asesinado el pasado viernes en el sur de Brasil, se las dedicó a su hijo Valmir: “No dejes este lugar. Cuida de esta tierra con valor. Esta es nuestra tierra. Nadie nos puede echar de ella. Cuida bien de mis nietas y de todos los niños. Dejo esta tierra en tus manos”.

Después los pistoleros, que según informaciones son de nacionalidad paraguaya, se llevaron en su vehículo el cuerpo ya sin vida de este hombre de 59 años, y en su huída pasaron por encima de la vara de madera de Gomes, que éste utilizaba en rituales y oraciones, y que tiene unos 200 años de antigüedad. Valmir tiene ahora consigo esta reliquia, que no se llegó a romper.

Se piensa que Gomes era el principal objetivo de este ataque, aunque existen datos aún sin confirmar sobre el secuestro de dos adolescentes y un niño de cinco años.

Gomes era el líder de un grupo de guaraníes de entre 60 y 70 personas, que regresaron a parte de su tierra ancestral en el estado de Mato Grosso do Sul, a comienzos de noviembre, después de haber sido expulsados por terratenientes ganaderos. Era su tercer intento de regresar a su tierra, de la que fueron expulsados hace treinta años.

Antes de su regreso, los indígenas habían estado viviendo en el borde de una carretera.

Según Valmir, su padre fue amenazado repetidas veces por hombres desconocidos que visitaron su campamento en la reserva de Amambai. Uno le llegó a decir a Gomes: “pronto morirás”.

El Departamento de Asuntos Indígenas brasileño, FUNAI, y la policía federal han abierto una investigación. La Secretaría de Derechos Humanos de Brasil condenó el asesinato como “parte de la violencia sistemática contra los pueblos indígenas en la región”.