La sentencia del Tribunal Supremo podría amenazar la tierra de los indígenas

Los indígenas brasileños están preocupados por que “la letra pequeña” de la sentencia emitida el mes pasado por el Supremo Tribunal Federal (STF) sobre el caso del territorio indígena de Raposa-Serra do Sol pueda hacer peligrar sus derechos territoriales.

El fallo judicial del pasado 20 de marzo supuso una gran victoria para los cinco pueblos indígenas de Raposa-Serra do Sol, acallando el intento de un poderoso grupo de arroceros de dividir su reserva. Estos, que en el pasado han sometido a los indígenas a violentos ataques, deben abandonar la zona antes de que finalice este mes.

Sin embargo, determinadas partes de la sentencia podrían tener graves consecuencias para todos los indígenas de Brasil.

Los jueces del Supremo dijeron que los gobiernos estatales de Brasil, algunos de los cuales son claramente anti-indigenistas, deberían involucrarse de forma más activa en futuras demarcaciones de tierra indígena. Esto podría realentizar y dificultar el proceso de demarcación.

Asimismo, el fallo judicial también determina que los pueblos indígenas no deberían ser consultados sobre proyectos de desarrollo que se lleven a cabo en su tierra, si estos son de “interés nacional”.

Los jueces también declararon que los territorios indígenas que ya han sido delimitados no deberían ampliarse. Esto preocupa especialmente a pueblos indígenas como los guaraní, a quienes sólo se les han reconocido legalmente minúsculas áreas de tierra antes de la Constitución de 1988, que reconocía los “derechos originarios” de los indígenas sobre sus tierras.

Según Ana Paula Souto Maior, abogada de la ONG brasileña ISA (Instituto Socioambiental)  “algunas de estas condiciones son preocupantes y aún está por ver el impacto que tendrán en los muchos territorios que todavía esperan ser demarcados o ampliados”.