Mujeres guaraní violadas mientras su comunidad es amenazada

Dos mujeres guaraní fueron violadas el mes pasado por guardias de seguridad que trabajan para un terrateniente que ocupa ilegalmente sus tierras, en la comunidad de Ñanderú Marangatú.

Los guardias de seguridad han amenazado también, en repetidas ocasiones, a la comunidad, con disparos al aire, y en una ocasion disparando cerca de un grupo de niños que estaba jugando.

Una de las mujeres que ha acusado a los guardias de seguridad de haberla violado, estaba recogiendo leña cerca de su casa cuando se produjo el ataque. Los guardias de seguridad, además, golpearon a su marido cuando trataba de defenderla.

El Presidente Lula reconoció oficialmente Ñanderú Marangatú en marzo de 2005, después que los guaraní hubieran pasado varios años viviendo en un diminuto terreno de nueve hectáreas, e hicieran campaña para que sus tierras les fueran devueltas. La firma del presidente suele ser el último paso legal para el proceso de demarcación de tierras. No obstante, los ganaderos locales han recurrido la demarcación en un tribunal, y han contratado a guardias de seguridad privados para patrullar la zona.

La policía expulsó a los guaraní de Ñanderú Marangatú en diciembre de 2005, matando a un líder de la comunidad y forzando a la gente a vivir de nuevo al borde de la carretera. Los terratenientes permitieron recientemente a los guaraní regresar a una pequeña parte de su territorio, pero sus guardias de seguridad continúan intimidando a los indígenas.

La líder de la comunidad, Léia Aquino, dijo: “Las amenazas y los ataques comenzaron el 5 de octubre cuando guardias de seguridad armados comenzaron a disparar balas a cincuenta metros de las casas de los indígenas. Los hombres y las mujeres que salieron para recoger leña fueron atacados, y cuando llamamos a la policía, no vinieron”.