Los niños guaraní se enfrentan a la hambruna

El gobierno del estado de Mato Grosso do Sul ha recortado las ayudas alimentarias a los indígenas guaraní. Se trata de un duro golpe para los miles de guaraní que dependen casi exclusivamente de las raciones de comida para sobrevivir.

En 2004, al menos 21 niños guaraní murieron de grave desnutrición. Fue el escándalo de estas muertes el que impulsó al gobierno a suministrar paquetes de comida a las familias necesitadas.

Esta crisis pone de manifiesto el fracaso del Gobierno federal brasileño en afrontar la causa principal de la hambruna del pueblo guaraní: la falta de tierra. En las últimas siete décadas, miles de guaraní han sido expulsados de sus territorios por cultivadores de soja y ganaderos; apenas queda el 1% de la selva originaria guaraní.

Actualmente los guaraní están hacinados en diminutas reservas. Como resultado, abundan el alcoholismo, el suicidio y la violencia interna. Los guaraní que intentan volver a sus territorios ancestrales son casi siempre expulsados violentamente por pistoleros a sueldo contratados por los ganaderos.

Los líderes guaraní declararon en 2005 que "la muerte y la hambruna se deben a muchos factores, entre los que se encuentran la pérdida de nuestras tierras, que condujeron a la quiebra de nuestras economías, de nuestros sistemas de producir alimentos y autoabastecernos, y de nuestras familias".

Para leer la declaración completa de los líderes guaraní pincha aquí.