El papa Francisco ha reconocido el papel crucial de los pueblos indígenas en la conservación de sus tierras.

El papa Francisco ha reconocido el papel crucial de los pueblos indígenas en la conservación de sus tierras.

© Survival International

El papa Francisco pidió perdón a los pueblos indígenas de América Latina por los muchos crímenes cometidos por la Iglesia católica durante la “llamada conquista de América”.

En el histórico discurso pronunciado durante el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares en Santa Cruz, Bolivia, al cuál acudieron muchos pueblos indígenas, dijo:

“Y quiero decirles, quiero ser muy claro (…): “Pido humildemente perdón no solo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”.

La conquista y el robo de su tierra condujo al genocidio de millones de indígenas quienes fueron asesinados por invasores o murieron por enfermedades propagadas frente a las cuales no tenían inmunidad.

El papa reconoció el profundo sufrimiento de los pueblos indígenas: “Les digo esto con pesar: se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios en nombre de Dios”.

También manifestó su “hondo cariño” hacia el movimiento indígena latinoamericano. “Su búsqueda por esa interculturalidad que combina la reafirmación de los derechos de los pueblos originarios con el respeto y la integridad territorial de los Estados nos enriquece y nos fortalece a todos”.

El portavoz guaraní Eliseu Lopes, conoció al papa durante su visita y dijo: "Él me escuchó, algo que la presidenta y los gobernantes brasileños, aún conociendo nuestra situación, nunca han hecho y se niegan a hacer (…). Le dije que (…) en todo Brasil, y en especial en Mato Grosso do Sul, vivimos en una guerra, que estamos muriendo, siendo masacrados por pistoleros armados y por los políticos del agronegocio, que sobre nosotros se gesta un verdadero genocidio. Pedí por el futuro de nuestros hijos y ancianos, para que podamos seguir existiendo”.

El papa pasó una semana visitando Ecuador, Bolivia y Paraguay, lugares donde los pueblos indígenas están batallando para proteger sus tierras y recursos naturales, contra los intentos de gobiernos y corporaciones de imponerles proyectos de desarrollo a gran escala.