Preguntas frecuentes sobre los bakas, la campaña de African Parks y Survival

Mujeres bakas cerca del Parque Nacional de Odzala-Kokoua. Ya no pueden entrar en su selva para acceder a alimentos o plantas medicinales, lo que perjudica tanto a los bakas como al entorno natural. También se enfrentan a la brutal violencia de los guardaparques de African Parks. © Survival © Martin Léna/Survival

A continuación respondemos a preguntas frecuentes que están surgiendo estos días a raíz de nuestra denuncia sobre las atrocidades cometidas contra los indígenas bakas en el Congo por guardaparques de African Parks.

¿Quiénes son los bakas y qué les está ocurriendo?

Los bakas son indígenas cazadores-recolectores que han vivido, protegido y dado forma a la selva de la cuenca del Congo durante generaciones. Sin embargo, se enfrentan a violaciones de los derechos humanos en nombre de la conservación de la naturaleza.

La creación de las llamadas Áreas Protegidas en sus tierras ancestrales, desde la época colonial hasta hoy, ha traído consigo violencia, robo de tierras, desposesión y hambre para los bakas. Entre estas áreas se encuentran el Parque Nacional de Odzala-Kokoua, gestionado por African Parks, y Messok Dja, en proceso de creación por WWF, ambos en la República del Congo. Una vez robadas sus tierras, se criminaliza su modo de vida sostenible. Los guardaparques, financiados y equipados por grandes organizaciones conservacionistas (como WWF y African Parks), los someten a hostigamiento, violaciones, palizas, torturas e incluso la muerte por el simple hecho de intentar acceder a sus tierras y mantener a sus familias.

 

¿Cuánto tiempo lleva Survival trabajando con los bakas?

Survival lleva investigando la destrucción de los bakas y otros pueblos indígenas de la cuenca del Congo en nombre de la conservación de la naturaleza desde la década de 1980.

Concretamente, llevamos más de diez años planteando directamente a African Parks nuestra preocupación por la situación en Odzala-Kokoua: primero trasladamos nuestra inquietud en materia de derechos humanos al responsable del Parque de Odzala en 2013, y después al “responsable de participación con la comunidad” de African Parks en Odzala en 2014. En 2017 publicamos un informe de 120 páginas: “How will we survive: The Destruction of Congo Basin tribes in the Name of Conservation”, donde denunciamos los abusos cometidos por los guardaparques de African Parks.

 

  ¿Qué opina Survival de la respuesta de African Parks a las informaciones sobre las violaciones de derechos humanos en Odzala?

Desde que hablamos por primera vez con African Parks sobre los abusos, la reacción de esta organización conservacionista ha pasado por el silencio, las negaciones, los intentos de culpar a unas pocas “manzanas podridas”, la contratación de un bufete de abogados y la tentativa de culpar a Survival argumentando que necesitamos proporcionar más detalles sobre las víctimas individuales. Este último argumento sugiere que African Parks no conocía los abusos, y que Survival no les ha proporcionado información sobre ellos, pero ambos supuestos son falsos, y lo han sido durante al menos diez años.

Estas tácticas son exactamente las mismas que hemos visto cuando nos enfrentamos a otras organizaciones conservacionistas, como WWF, que han demostrado de forma concluyente ser responsables de abusos contra los derechos humanos, y ninguna de ellas aborda el verdadero problema.

La respuesta con la que nunca nos hemos encontrado es la de conmoción o sorpresa por lo que Survival y los periodistas han documentado, ni disculpas por los delitos que financian. Tampoco el fin de los abusos, ni la acción necesaria para detenerlos, que consistiría básicamente en respetar los derechos de los bakas, entre ellos sus derechos territoriales sobre su selva ancestral.

 

  ¿Por qué Survival no facilita a African Parks la información que dice necesitar para parar los abusos?

African Parks ha acusado a Survival de no cooperar con ellos. Ello implicaría que: a) no conocían de los abusos;
b) no les hemos dado información sobre ellos. En ambos casos, esto es falso. Survival habló por primera vez con African Parks sobre los violentos abusos cometidos por sus guardabosques contra los indígenas baka en los alrededores del Parque Nacional de Odzala-Kokoua hace más de 10 años, y es probable que lo supieran desde incluso antes.

Es incuestionable que conocen de sobra los abusos porque ya en 2013 les informamos sobre ellos, les volvimos a avisar en 2014, publicamos un informe en 2017, en 2020 un alto funcionario estadounidense lo denunció… Y, en definitiva, porque todo aquel que pasa aunque sea unos días en una comunidad baka oye hablar de los abusos casi en cada testimonio. No es un secreto: quienquiera que viaje a alguna de las comunidades bakas de los alrededores del parque, como han hecho Survival y periodistas, conocerá a muchas personas que han sufrido terriblemente a manos de los guardaparques de African Parks.

Las afirmaciones de que necesitan más información de Survival para actuar son, por tanto, falsas y un intento descarado de eludir su responsabilidad. En todo momento, cuando Survival ha informado de los abusos a African Parks, hemos protegido las identidades de algunas de las víctimas que  a African Parks, Survival ha protegido las identidades de algunas víctimas que hablaron con nosotros en confianza y temen que se compartan sus datos. Esto es comprensible: por poner solo un ejemplo, el marido de una mujer violada por guardaparques de African Parks contó a los investigadores de Survival que, cuando se quejó a las autoridades del parque, le mantuvieron cautivo y le golpearon durante nueve horas.

Pero African Parks dispone desde hace tiempo de información más que suficiente, proporcionada por Survival y otros, para actuar sobre algo que conocen perfectamente. African Parks admitió a Survival ya en 2014 que conocía los abusos, e incluso ha admitido conocer detalles de casos concretos que hemos planteado. Disponen de inmensos recursos y son responsables como gestores del parque y empleadores de los guardaparques: saben lo suficiente desde hace tiempo como para percatarse de que no se trata de incidentes aislados, sino de un problema generalizado y de larga duración, que deriva de la propia estructura con la que han conformado el parque y formado a sus guardaparques, y del que son responsables.

Y a pesar de ello no han hecho lo necesario para detenerlo. Algunos guardaparques concretos han sido sancionados o despedidos, y African Parks, como ya hizo WWF en una situación similar, ha contratado a un bufete de abogados. Mientras tanto, siguen ordenando a sus guardaparques entrenados militarmente para que mantengan a los bakas fuera de su propia selva ancestral, y lo hacen a cualquier precio. Y, durante años, los abusos contra los bakas continúan mientras estos acampan junto a la carretera, desesperados por regresar a su tierra, poder mantenerse a sí mismos y sus familias y proteger su selva, en constante temor a sufrir ataques violentos.

Después de más de diez años, las protestas de African Parks de que ellos, una organización de conservación de la naturaleza multimillonaria respaldada por famosos, no son responsables de la situación que han creado ni de los guardaparques que emplean, y que todo es culpa de algunos guardaparques concretos, o de Survival, o de quienquiera que exponga los abusos, suenan totalmente huecas.

 

  ¿Qué ocurrió con WWF?

Cuando Survival comenzó a hacer campaña contra WWF por abusos relacionados con la conservación de la naturaleza, entre ellos los sufridos por los bakas en Messok Dja, en la República del Congo, la organización contraatacó, negó, intentó echar la culpa a otros y alegó inocencia con el apoyo de su bufete de abogados. 

Pero la campaña de Survival consiguió que su responsabilidad por los atroces abusos contra los bakas y otros pueblos indígenas en nombre de la conservación quedara al descubierto: en investigaciones periodísticas, en una investigación de la ONU y en una audiencia en el Congreso de Estados Unidos.

Las protestas de los simpatizantes de Survival consiguieron que la violencia contra los pueblos indígenas por parte de guardaparques financiados por WWF disminuyera, al menos en algunas zonas. Pero a falta de que se produzca un cambio real y haya voluntad verdadera de hacer las cosas de otra manera, los pueblos indígenas cuyas selvas han sido taladas para parques financiados por WWF siguen privados de sus tierras, de sus derechos, de su capacidad para mantenerse a sí mismos y a sus familias, y están traumatizados por años de violencia. 

 

  ¿Cuál es el problema de la conservación de la naturaleza?

Las pruebas científicas demuestran de forma abrumadora que los pueblos indígenas, como los bakas de la cuenca del Congo, cuidan y gestionan su medio ambiente mejor que nadie. Por eso el 80% de la biodiversidad de la Tierra se encuentra en territorios indígenas. Y cuando se garantizan los derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras, consiguen resultados de conservación mucho mejores y a un coste mucho menor que los proyectos convencionales de “conservación”.

A pesar de ello, sobretodo en África y Asia, los gobiernos y las ONG conservacionistas están acaparando grandes extensiones de tierra de los pueblos indígenas y otra población local bajo el falso pretexto de que es necesario para conservar la naturaleza.

Después pasan a denominar estas tierras robadas como “Áreas Protegidas” o “Parques Nacionales” y mantienen alejados a los habitantes originales, a quienes previamente han expulsado de sus territorios, a veces con un nivel de violencia espeluznante. Y para colmo, en estas mismas zonas se da la bienvenida a la explotación forestal, la minería, el turismo y otras industrias, mientras los guardaparques queman las casas de la población local, roban bienes y destrozan propiedades, y golpean, torturan, violan y/o matan impunemente a los habitantes originarios. 

Esto puede parecer increíble, pero en las últimas décadas Survival ha recopilado gran cantidad de testimonios de indígenas que han sufrido estas atrocidades a manos de guardaparques que entrenan, financian y dirigen organizaciones conservacionistas de renombre mundial como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Wildlife Conservation Society (WCS) y, como en el caso de los bakas del Parque Nacional de Odzala-Kokoua en la República del Congo, African Parks. Estas atrocidades han sido documentadas por otras organizaciones sin ánimo de lucro, por periodistas, por investigaciones de la ONU y por una audiencia en el Congreso estadounidense.

Es hora de que la industria de la conservación se enfrente a los abusos que provoca su modelo de conservación e implemente un cambio radical. Deben respetarse los derechos territoriales de los pueblos indígenas: es la única forma de poner fin a los abusos para siempre, respetar el derecho internacional y, además, la mejor forma de proteger el medio ambiente.

 

  ¿Qué tiene que pasar ahora?

Los financiadores deben dejar de financiar el modelo de conservación de fortaleza, un modelo de conservación que excluye violentamente a los pueblos indígenas de sus tierras. Los bakas, como tantísimos otros pueblos indígenas, son los mejores guardianes de su selva, que les pertenece por derecho.

Los gobiernos deben reconocer, respetar y proteger los derechos de propiedad territorial de los indígenas.

Las organizaciones conservacionistas deben dejar de expulsar y agredir a los indígenas y de violar sus derechos humanos. 

El príncipe Harry debería dimitir como miembro de la Junta Directiva de African Parks, y distanciarse de una organización que es cómplice de expulsiones y brutales abusos contra los indígenas. 

 

  ¿Survival tiene algo en contra del príncipe Harry o de la familia real británica?

Survival no tiene nada en contra del príncipe Harry ni de la familia real británica en general. 

La misión de Survival es desarrollar campañas junto a, y por, los pueblos indígenas de todo el mundo para ayudarles a defender sus vidas, proteger sus tierras y decidir su propio futuro. Esto incluye denunciar los abusos que se cometen contra los pueblos indígenas, en la cuenca del Congo y otros lugares, en nombre de la conservación de la naturaleza. 

El príncipe Harry es relevante en este sentido porque es miembro de la Junta Directiva de African Parks, cargo al que fue “elevado” en 2023, tras haber sido su presidente desde 2017. Actualmente desde Survival tenemos activa una campaña contra los abusos que sufren los indígenas bakas en el Parque Nacional de Odzala-Kokoua, en la República del Congo, que gestiona African Parks. El cargo que ocupa el príncipe Harry le confiere una responsabilidad y un control considerables sobre el trabajo de esta organización conservacionista. 

El pasado mes de mayo de 2023, Survival escribió al príncipe Harry una carta sobre los abusos, y ahora le pedimos que dimita de la Junta Directiva de African Parks.

Como defensor de la justicia racial y del medio ambiente, el príncipe Harry debe distanciarse de una organización que ha sido terriblemente cómplice de atroces abusos contra los mejores guardianes de la selva. De hacerlo, enviaría un poderoso mensaje que conduciría a un cambio real en el modelo predominante de conservación de la naturaleza.

African Parks, junto con otras grandes organizaciones conservacionistas como WWF, se apropia de tierras indígenas para convertirlas en parques o reservas militarizadas, y luego sus guardaparques atacan a indígenas como los bakas tan solo por intentar vivir su vida en sus tierras. El príncipe Harry puede ayudar a poner fin a esta violenta injusticia posicionándose ahora mismo en contra de African Parks y de la conservación de fortaleza.  Como persona del ámbito público, que ha adoptado una postura de alto nivel contra el racismo, sus acciones podrían ayudar a lograr un cambio real para los bakas y otros pueblos indígenas que sufren abusos relacionados con la conservación de la naturaleza.

 

  ¿Está Survival ayudando al Daily Mail a atacar al Príncipe Harry?

Survival lleva investigando la destrucción de los bakas y otros pueblos indígenas de la cuenca del Congo en nombre de la conservación de la naturaleza desde la década de 1980, y lleva más de diez años trasladando directamente a African Parks la preocupación que sentimos por la situación que se vive en el parque de Odzala. La última vez que escribimos al príncipe Harry y a los responsables de African Parks sobre los abusos contra los derechos humanos en Odzala fue en 2023, después de que nuestros investigadores visitaran de nuevo la zona y escucharan muchos testimonios de abusos continuados. 

Los bakas nos han pedido directamente que contemos al mundo su preocupación y que ejerzamos la presión que podamos para ayudar a poner fin a esta situación. Después de haberlo intentado antes de forma privada, Survival eleva ahora al ámbito público estos abusos. 

En Survival hablaremos con todo periodista que se tome en serio estos abusos y se comprometa a investigarlos y sacarlos a la luz. El Daily Mail y el periodista Ian Birrell han llevado a cabo una detallada e importante investigación que ha incluido numerosas entrevistas con personas del Pueblo Baka que han sido víctimas de los guardaparques de African Parks.

Survival International se fundó en 1969 después de que una investigación periodística (en el Sunday Times británico) revelara horribles violaciones de derechos humanos contra los pueblos indígenas en Brasil. 

Seguiremos trabajando con periodistas para ayudar a hacer llegar los testimonios y las voces de los pueblos indígenas a la opinión pública mundial, mientras continúen las violaciones de sus derechos.

Si deseas más información visita nuestra página web Genocidio Verde.

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