Escolarización y pueblos indígenas - Survival International

INFORMACIóN DE CONTEXTO

Escolarización y pueblos indígenas

“¿Cómo podemos ser atrasados si sabemos cómo proteger la selva? ¿Cómo podemos ser primitivos cuando nuestros pueblos viven juntos pacíficamente en comunidades que son amables entre ellas y que nos hacen fuertes? ¿Cómo podemos ser estúpidos cuando nuestro instinto es proteger, no destruir el medioambiente?”

- David Kopenawa, yanomami

Aunque está claro que la educación es una necesidad vital para cualquier niño, la escolarización, del modo en que la viven muchos niños indígenas, puede convertirse en una maldición más que en una bendición. Se suele utilizar en muchas ocasiones como un arma para separar a los niños indígenas de sus familias, tradiciones y lengua; y ayuda al estado a ganar control sobre los pueblos indígenas y sus tierras.

No tiene por qué ser de este modo: existen escuelas indígenas adecuadas. Lo que sucede es que son poco frecuentes.

Escuelas que no educan

Muchos niños indígenas denuncian que sus profesores les menosprecian por su identidad y les enseñan que su cultura es “primitiva”. Los niños dongria kondhs en la India, por ejemplo, han denunciado que cuando iban a la escuela les obligaban a usar nombres hindúes, cortarse el pelo y quitarse sus joyas características.

En las escuelas en las que se enseña solamente en la lengua nacional o regional, los niños indígenas que han crecido hablando únicamente en su lengua materna están en desventaja y se quedan atrás académicamente.


Niño bosquimano.

“Al niño bosquimano lo llevan a la escuela y conocerá a las personas tswanas. No saben hablar setswana, no lo entienden y si no responden la pregunta en setswana son golpeados y castigados porque no hablan setswana y por eso los niños bosquimanos fracasan en la escuela. Entonces, ¿debemos estar orgullosos de la educación? ¿Debemos perder nuestra cultura por una educación que no nos aporta ningún resultado?”
- Roy Sesana, bosquimano, Botsuana

La calidad de la enseñanza, los recursos y las instalaciones de los colegios de los niños indígenas a menudo están muy por debajo de la media. En la India, un informe de UNICEF denunció que los internados para niños indígenas (adivasis) estaban “escandalosamente por debajo de los estándares mínimos de dignidad humana de cualquier niño.” Señala casos de “violaciones y abusos a niñas menores y muerte por intoxicación alimentaria en las residencias” e informa de “enfermedades generalizadas”. A nivel mundial, los abusos físicos y sexuales en internados siguen siendo un importante problema que causa absentismo y abandono escolar, enfermedades mentales y suicidio.

Aprendiendo a ser “atrasado”

Lejos de sus casas durante largos periodos de tiempo en instalaciones educativas que les consideran “atrasados”, los niños indígenas viven una educación que no les aporta nada de su lengua ni ningún conocimiento. En cambio, ésta sustituye su lengua materna por la lengua regional, sustituye lo que habrían aprendido de sus mayores por información de baja calidad aprendida de la mano de profesores poco cualificados y sustituye su sentimiento de identidad por un sentimiento de vergüenza.

Un libro de texto para niños del estado de Gujarat, en la India, afirma que “incluso tras la independencia [los pueblos indígenas] continúan siendo pobres y atrasados. Por supuesto, su ignorancia, analfabetismo y fe ciega son culpables de su falta de progreso porque todavía se niegan a reconocer la importancia de la educación en la vida”.

“Nuestros niños están atrapados en algún lugar entre un pasado que no entienden y un futuro que no les acepta ni les ofrece nada.”
- Bonniface Alimankinni, Islas Tiwi

“Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones educativas proporcionando educación en sus propios idiomas, de manera que se respeten sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.” Artículo 15, Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU.

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Niño indígena innu.

“[Muchos niños innus] no han tenido las experiencias en el campo que dan sentido a quién eres (…) Así que veo a niños hoy que parecen estar atrapados: han recibido lo peor de ambos mundos. Todo lo que han tenido es la experiencia [sedentaria] y su escolarización ha sido terrible.”
- Trabajador social de Infancia, Juventud y Familia, Canadá

Educación que no supone escuelas

Los pueblos indígenas que no han sido escolarizados no son incultos. Si crecen en su tierra, los niños indígenas aprenden cómo vivir bien en ella; sus compañeros, padres y ancianos les enseñan cuanto necesitan saber para convertirse en miembros competentes de su comunidad. La importancia de esta educación es a menudo pasada por alto o ignorada y denegada eficazmente por funcionarios que diseñan políticas que envían a niños a escuelas desconocidas.

“El conocimiento [de los jarawas] de las plantas, hierbas, enfermedades y criaturas autóctonas de la selva es inmenso y no necesita escolarización. En realidad, nadie puede educarles más. Somos nosotros quienes necesitamos ser educados, porque pronto todo este conocimiento se evaporará con el peligro inminente de extinción de este pueblo.”
-Profesora Anvita Abbi

Las comunidades indígenas conocen, entienden, usan y protegen un amplio número de especies de plantas y animales en sus tierras. Se sabe, por ejemplo, que los mullu kurumas de Kerala, India, utilizan sólo para uso médico unas 136 especies de plantas diferentes.

“Lo que aprendí de mi abuelo y mi padre [es más] útil y práctico que lo que otros aprenden en el colegio.”
- Gunabandiya Uruwarige, jefe wanniyala aetto

Este conocimiento y el complejo sistema de historias, tabúes y rituales que lo rodean no puede ser enseñado en escuelas dirigidas externamente. Se pierde rápidamente cuando se separa a los niños de sus tierras y mayores. La pérdida de este conocimiento no sólo es devastadora para el pueblo: pone en peligro el futuro de todos nosotros. Más del 80% de los lugares con mayor biodiversidad del planeta son el hogar de pueblos indígenas; el complejo modo en que cuidan de su tierra ha nutrido y protegido esa diversidad.

“La selva es como nuestra madre; hemos crecido en su regazo. Sabemos cómo vivir mamando de su pecho. Conocemos el nombre de cada árbol, arbusto y hierba; conocemos sus usos. Si tuviésemos que vivir en una tierra sin selva, entonces toda esta sabiduría que hemos conservado durante generaciones sería inútil y poco a poco nos olvidaríamos de ella.”
- Carta de Bava Mahalia de la aldea Jalsindhi al primer ministro Madhya Pradesh en relación a la presa del Narmada

“Imagino que algún día los niños descubrirán qué han ganado y qué han perdido en el colegio. Descubrirán que han perdido más de lo que han ganado (…). Me gustaría ver más enseñanza sobre el modo de vida innu. Esto es educación y es mejor. Si un niño sabe sobre la vida en el campo, eso es comparable a que haya terminado la universidad.”
- “Voces unidas”, informe de la comunidad innu

“Un verdadero profesor es alguien que da ejemplo. El pueblo innu cuenta historias al caer la noche antes de irse a dormir, todos cuentan historias (…). Aprendes en el campo, lo ves, lo sientes, escuchas historias y eso es lo que te hace fuerte.”
- Apitet Andrew, innu

Escuelas que funcionan para los niños indígenas

Las escuelas para niños indígenas pueden ser excelentes: fortaleciendo a los niños y sus comunidades y equipándolos con la habilidad para defender sus derechos, nutrir sus tierras y vivir una vida sana. Una buena escolarización para las comunidades indígenas requiere un enfoque diferente que:

- Esté basado en las comunidades indígenas y se ajuste a sus calendarios, permitiendo a los niños formar parte de las ceremonias, cosechas y otras partes vitales de la vida en su comunidad.

- Se lleve a cabo, en su mayor parte, en la lengua materna del niño, arraigada en el respeto a la comunidad y a sus mayores y en el conocimiento que el niño necesitará para ser un miembro competente de su comunidad.

- Incluya a todas las generaciones en lugar de dividirlas: trabajando con los mayores, padres y abuelos.


En la práctica: los yanomamis, los enawene nawes y los innus

La educación yanomami

Los yanomamis de Brasil establecieron su propio programa educativo en 1995 con el fin de proteger su lengua, preparar profesores yanomamis y enseñar a los niños y adultos yanomamis las habilidades y el conocimiento necesarios para proteger sus derechos, su salud y sus tierras. Uno de los principales objetivos del programa es permitir a los yanomamis interactuar de una manera más equitativa con la sociedad nacional (incluyendo equipos de salud, abogados, funcionarios gubernamentales y ONG) y entender y reivindicar sus derechos.

Aunque los yanomamis han tenido que luchar para mantener el control sobre su educación, han conseguido ampliar el programa para cubrir varias comunidades con profesores yanomamis preparados. La enseñanza se lleva a cabo en su lengua materna y en portugués e incluye a todos los integrantes, en la comunidad, en lugar de enviar a los niños a escuelas muy alejadas.

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Niño yanomami.

Enawene nawes

Los enawene nawes tuvieron su primer contacto con la sociedad mayoritaria brasileña en la década de 1970 y han luchando para proteger sus tierras, idioma y autosuficiencia. Cuando se construyó una carretera en su territorio, permitiendo la entrada de productores de soja y prospecciones territoriales, y la consecuente propagación de enfermedades, los enawene nawes necesitaron aprender con rapidez nuevas destrezas y conocimientos. Antes que el portugués, los enawene nawes aprendieron a leer y escribir en su propio idioma que anteriormente no disponía de escritura.

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Padre enawene nawe con su hijo.

Los enawene nawes han conseguido, de manera extraordinaria, controlar su educación, en lugar de tener al Gobierno o a los misioneros dirigiendo unos programas de educación impuestos. En la sociedad enawene nawe, muchos miembros son expertos en un área concreta que aprenden de sus mayores y es valorada por la comunidad entera. Han adoptado el mismo sistema en la enseñanza de idiomas y otras habilidades y ahora cuentan con expertos que enseñan a leer y a escribir y que aprendieron de una ONG local.

La enseñanza no se centra sólo en los niños sino en el conjunto de la comunidad, con la atención puesta en que este aprendizaje debe adaptarse al resto del aprendizaje que se lleva a cabo, desde complejos rituales a técnicas de plantación.

Los enawene nawes incorporaron el aprendizaje de la medicina occidental de la misma manera: la educación para la salud estaba controlada por la comunidad e impartida en grandes casas abiertas en lugar de en clases separadas.

“Si vistes a los niños de uniforme, los alimentas, los educas para que sean económicamente viables, los incapacitas e inculturizas. Se perderán el conocimiento de las ceremonias religiosas que son fundamentales para su cultura y las habilidades necesarias para sobrevivir.”
- Heggy Wyatt, antropólogo que trabajó con los enawene nawes

Los innus y la fundación Tshikapisk

Los innus del norte de Canadá sufrieron extremadamente cuando fueron obligados a abandonar sus tierras y asentarse en un área diferente. Los niños innus fueron desconectados primero de sus tierras y de sus familias en internados abusivos y represivos. Las tasas de suicidio, abuso de sustancias, obesidad, violencia y desesperanza se dispararon. El Gobierno preparó proyectos escolares, albergues y desmanteló los centros de abuso para intentar arreglar estos síntomas pero sin atacar los problemas de raíz. La comunidad ha iniciado ya nuevos enfoques dirigidos por innus y arraigados en su historia, cultura y tradiciones.

Un grupo de familias cazadoras innus establecieron la Fundación Tshikapisk que une a jóvenes y mayores innus y los reconecta con la historia de su pueblo, la geografía de sus tierras y los conocimientos prácticos necesarios para vivir en el campo. El proyecto mantiene vivo el conocimiento innu y fortalece el sentimiento de identidad y la conexión tradicional del pueblo innu con la tierra, el agua y los animales que los rodean.

Los alumnos tienen que trabajar duro, caminando hasta 20 kilómetros al día sobre un terreno extremadamente irregular transportando una pesada carga. Vuelven a la comunidad más sanos y fuertes. Los jóvenes innus que con frecuencia son percibidos como un fracaso en su comunidad por la falta de éxito en el sistema escolar, suelen tener éxito en las destrezas prácticas y sociales necesarias en el campo. Los jóvenes que inhalan gasolina y que son llevados al campo vuelven con una importante mejora de autoestima y confianza en sí mismos. Los beneficios para las personas son enormes y la esperanza es que el proyecto ayude a fortalecer y unir a toda la comunidad.


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