Dawid Kruiper era considerado un “icono” y un representante clave de los bosquimanos del sur del Kalahari.

Dawid Kruiper era considerado un “icono” y un representante clave de los bosquimanos del sur del Kalahari.

© Bill Kemp/Strata 360

El líder tradicional de los bosquimanos khomanis de Sudáfrica, Dawid Kruiper, ha muerto a la edad de 76 años.

Probablemente sea recordado por su determinación para recuperar las tierras del pueblo khomani en el Parque Nacional de Kalahari Gemsbok (ahora el Parque Transfronterizo de Kagalgadi).

Cuando se creó el Parque en 1931, los últimos 50 khomanis fueron expulsados y obligados a vivir en lúgubres campos de reasentamiento en las cercanías. Posteriormente Dawid y su familia vivieron en una granja actuando para los turistas a cambio de comida y alojamiento.

Durante muchos años Dawid y su padre, Regopstaan, mantuvieron viva la llama de la esperanza, soñando con regresar a su tierra en el parque. Dawid fue el motor y la inspiración detrás de la reclamación territorial de los khomanis, presentada en 1995.

Cuatro años después, Thabo Mbeki, el vicepresidente de Sudáfrica, firmó un documento que otorgaba a los khomanis cinco granjas y el derecho a acceder a parte del parque y a usar sus recursos naturales. Durante la ceremonia, Mbeki declaró: “Es un paso hacia el renacimiento de un pueblo que casi pereció debido a la opresión. Esta es vuestra tierra. Tomadla. Cuidad de ella. Prosperad en ella”.

Según el realizador cinematográfico Hugh Brody, que trabajó con Dawid, él era “un representante clave del pueblo indígena san en el sur del Kalahari, y los representaba, a ellos y a sus intereses, en la región, en niveles distintos de gobierno y en encuentros de ancianos y líderes indígenas en diversas partes del mundo”, entre ellas Estados Unidos y Ginebra. También apareció en varias películas.

Sin embargo, Dawid siempre se mantuvo fiel a sus raíces. En una entrevista declaró: “Soy hijo de la naturaleza. Tengo algo en mi interior que nadie me puede quitar. Siempre estaré ahí para mi comunidad, pero hago las cosas de forma natural. Diría que nuestro modo de vida tradicional es mucho mejor… No quiero vivir como un millonario. No quiero esa vida, no es para mí. Solo quiero vivir de manera natural. Es como me siento más cómodo, como el pájaro tejedor. Puedo irme a cualquier sitio en cualquier momento. Puedo recoger mi hogar, mi hierba, y reconstruir mi casa. Y por otro lado, como ese pájaro, si pudiera tener libertad y derechos, sería feliz”.

Una de sus familiares, Anna Fester, ha dicho: “Es una gran pérdida. Para nosotros era un padre y un tío, pero para el mundo era un icono. El Tío Dawid hizo mucho por la familia y el pueblo Khomani San. Dawid compartió su vida con el mundo. Ha dejado una huella muy grande que nosotros y la comunidad debemos llenar”.