La excusa del Gobierno para expulsar a los bosquimanos se revela falsa

Jan Broekhuis, director adjunto a cargo de la Reserva de Caza del Kalahari Central, admitió durante el juicio que ignoró una propuesta de los bosquimanos en el 2001, que hubiera servido para mantener el suministro de agua a los bosquimanos sin coste alguno para el Gobierno. Explicó que la política del Gobierno era simplemente la de no proveer servicios dentro de la reserva.

Aunque Broekhuis es testigo del Gobierno, su testimonio demostró que el Gobierno mentía cuando afirmaba que la causa por la que había expulsado a los bosquimanos era que proveer servicios como el agua (el primer motivo dado para las expulsiones) resultaba "demasiado caro".

También admitió que, desde 2002, cualquier bosquimano que desee regresar a su casa debe solicitar un permiso; si se le concede, sólo es válido por muy pocos días. La solicitud debe hacerse por escrito (la mayoría de los bosquimanos no saben ni leer ni escribir) y debe entregarse a unos 200 kilómetros de distancia. Cuando se le preguntó si hacer esas solicitudes podría resultar un problema para los bosquimanos, el director adjunto alegó que no tenía conocimiento del nivel de analfabetismo de los bosquimanos.

La semana pasada Jan Broekhuis hizo la sorprendente afirmación de que era posible hacer el borrador de un plan para administrar la reserva sin saber si los bosquimanos vivían allí o no.