El Gobierno rompe las normas del Tribunal Supremo

El subdirector de Medio Ambiente, Jan Broekhuis, finalizó ayer su testimonio tras nueve agotadores días testificando. Su testimonio se caracterizó por repetidas alegaciones en las que afirmaba no recordar acontecimientos importantes en la época justo antes de los reasentamientos, además de frecuentes afirmaciones en las que decía no haber leído documentos relevantes relacionados con la reserva o que no podía recordar su contenido.

Al finalizar su testimonio, el abogado del Gobierno, Sidney Pilane, trató de presentar al siguiente testigo, Joseph Matlhare, quien desde el año 2000 fue director de Medio Ambiente y Parques Nacionales. Se espera que testifique sobre la política gubernamental concerniente a la Reserva de Caza del Kalahari y sobre los "conflictos" dentro de la reserva.

Antes de que Pilane pudiera comenzar a interrogar al testigo, los abogados de los bosquimanos se movieron para evitar que el director compareciese como un testigo experto en la materia. Señalaron que los abogados del Gobierno no habían logrado aconsejar a su equipo con antelación sobre las opiniones que iba a aportar como experto, rompiendo así las leyes del Tribunal Supremo. Hace tres semanas, los abogados del Gobierno cambiaron por completo el orden de los treinta testigos que pensaban llamar a declarar, colocando a los abogados de los bosquimanos en una clara desventaja a la hora de preparar su interrogatorio.

Los jueces deberán decidir sobre esta cuestión esta mañana.