El hogar de los ayoreo está siendo rápidamente destruido para la producción vacuna.©GAT/ Survival
El hogar de los ayoreo está siendo rápidamente destruido para la producción vacuna.©GAT/ Survival
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El único pueblo indígena aislado de Sudamérica fuera de la Amazonia está viendo cómo su bosque está siendo rápida e ilegalmente destruido por terratenientes ganaderos que quieren convertir su tierra en pasto para el ganado.

Los ayoreo totobiegosode son el único pueblo indígena aislado del mundo que actualmente está perdiendo su tierra para la producción vacuna.

Las operaciones de los terratenientes fueron captadas en imágenes vía satélite el pasado 1 de noviembre. Desde el día 2 una de las principales emisoras de radio paraguayas, Radio Ñanduti, emite un anuncio de Survival que denuncia la deforestación.

Los terratenientes de la empresa brasileña Yaguarete Pora S.A. trabajan en la tierra de este pueblo indígena en Paraguay pese a que el pasado mes de agosto el Ministro del Ambiente suspendió su licencia por deforestación previa ilegal.

Están talando el bosque, hogar de los indígenas ayoreo totobiegosode, utilizando excavadoras que presuntamente son propiedad de Jacobo Kauenhowen, dueño de un gran negocio de este tipo de vehículos en una colonia menonita cercana.

“Esto supone una seria amenaza para los totobiegosode. La deforestación ilegal llevada a cabo por Yaguarete en Paraguay prosigue sin ningún control en absoluto”, declaró la ONG paraguaya GAT, que trabaja por la protección de las tierras de los ayoreo.

El año pasado Yaguarete, junto con la también empresa brasileña River Plate S.A., destruyó miles de hectáreas de la tierra de este pueblo indígena.

Algunos totobiegosode ya han sido contactados y tienen familiares entre aquellos que permanecen sin contactar.

Fuentes internas a Survival han manifestado: “Los totobiegosode son el pueblo indígena aislado más vulnerable del mundo. La tragedia se está gestando ante nuestros ojos y ante las cámaras de los satélites. El Presidente Lugo no debe cruzarse de brazos y limitarse a observar cómo el pueblo indígena más indefenso de Paraguay presencia la aniquilación de sus hogares y de sus modos de vida”.