Guerrilleros colombianos amenazan a pueblos indígenas

Miembros de las FARC, el mayor grupo guerrillero de Colombia, se han establecido entre las comunidades indígenas barí y yukpa de la región fronteriza de Venezuela. Los guerrilleros introducen armas y drogas, captan a los jóvenes para engrosar sus filas y ocupan las tierras de los indígenas.

Según declaraciones del indígena yukpa, Javier Armato, los guerrilleros “han sustituido a nuestros líderes como figuras de autoridad. Así que, ¿a quién quieren emular ahora los jóvenes? A los rebeldes”.

La amenaza de la violencia siempre está presente, ya que los guerrilleros exigen comida, ropa y medicinas. Un líder indígena, que ha preferido no revelar su identidad, lo explica con estas palabras: “No pagan por nada; siempre es por ‘solidaridad’. Pero no puedes decirles que no. Ni puedes quejarte de ellos ante nadie, porque alguien podría delatarte”.

Los pueblos indígenas también se han convertido en objetivo de los militares venezolanos. El pasado 19 de enero, cuarenta soldados asaltaron la comunidad yukpa de Yukpa Chaktapa, en la región montañosa de Sierra de Perijá. Apuntaron con sus armas al líder Sabinos Ramero Izarra y a su familia, y les acusaron de colaborar con grupos guerrilleros colombianos.

Los yukpa llevan años luchando para recuperar sus tierras de manos de los terratenientes ganaderos. De acuerdo con la Constitución de Venezuela, las tierras indígenas deben ser reconocidas, y el Gobierno debe pagar compensaciones a los terratenientes por abandonarlas.

Cansados de esperar por los largos y tardíos trámites legales, los yukpa han reocupado parte de sus tierras ancestrales. El presidente Chávez ha ordenado a la Ministra del Ambiente que se paguen compensaciones a los ganaderos, pero hasta la fecha sus órdenes han sido ignoradas.