Anómalo proceso de "consultas" para la apertura de una mina

Representantes de la consultoría Marsh Environmental Services iniciaron hoy una ronda rápida de consultas de doce días en la Reserva de Caza del Kalahari Central (RCKC) y sus alrededores, en Botsuana. Este paso forma parte de los planes para desarrollar una mina de diamantes de 2.200 millones de dólares dentro de la reserva.

En lo que desde entonces ha sido declarado como un acto ilegal e inconstitucional, el Gobierno de Botsuana expulsó en 2002 a más de 600 bosquimanos de la RCKC sin su consentimiento. Estos hechos se produjeron tras la expulsión previa de cientos de bosquimanos de la reserva en 1997. Aunque un pequeño número de ellos ha conseguido regresar, la mayoría languidece en los campos de reasentamiento situados a las afueras de la reserva. Es precisamente en estos campos donde la mayor parte de los bosquimanos serán “consultados” sobre la mina.

La mina propuesta podría ser construida junto a Gope, un asentamiento bosquimano de la reserva. Si el proyecto sale adelante, irremediablemente alterará tanto la tierra como las vidas de los bosquimanos. Survival International no cree que los bosquimanos se encuentren en condiciones de dar un consentimiento libre, previo e informado para la apertura de una mina en su territorio, mientras les siga siendo imposible el acceso a éste.

Los bosquimanos ganaron el derecho a regresar a su hogar en la reserva en 2006, pero el Gobierno de Botsuana se lo ha impedido de forma eficaz, negándoles el permiso a cazar en la reserva, así como a reabrir sus viejos pozos. La mayoría ni siquiera puede entrar en la reserva sin solicitar antes un permiso.

Desde Survival declaran: “Es un reconocido principio de la ley internacional que el desarrollo en tierra de pueblos indígenas no debería realizarse sin el consentimiento libre e informado por parte de las comunidades indígenas que habitan en él. Pero ¿cómo pueden los bosquimanos dar su consentimiento libremente cuando la mayor parte de ellos no puede vivir allí, y aquellos que han conseguido volver no pueden aprovisionarse de comida y agua?”

De estos sentimientos se ha hecho eco la organización de origen bosquimano First People of the Kalahari (FPK). Además de demandar que las consultas se produzcan sólo después de que los bosquimanos hayan podido regresar a sus casas en la reserva, FPK está presionando para que se ponga a disposición de los bosquimanos un experto en minería independiente que les advierta de forma imparcial sobre el impacto que una mina podría tener.

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Laura de Luis
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