El líder penan desaparecido podría haber sido asesinado

Un líder de la tribu penan de Sarawak, en Malasia, ha desaparecido y su comunidad teme que haya sido asesinado. Kelesau Naan fue visto por última vez el 23 de octubre cuando salió a cazar. Tras buscar a su líder durante dos meses, los penan han denunciado su desaparición a la policía.

Los penan llevan 20 años tratando de mantener a las madereras fuera de su territorio. Su empeño impresionó profundamente al presentador de la BBC Bruce Parry cuando los visitó para su exitoso programa de televisión Tribe.

Los penan temen que Kelesau Naan haya sido asesinado por su resistencia a la actividad maderera. Su comunidad se asienta sobre una concesión de explotación forestal adjudicada a la compañía malasia Samling, y él lideraba la lucha de los penan contra la devastación de su territorio.

Antes de su desaparición, Kelesau dijo: “La resistencia ha demostrado su valor. Estamos contentos de no haber permitido que nos compraran las compañías madereras”.

Las tensiones entre estas empresas y los penan se han intensificado en los últimos meses. En abril y agosto de este año, las fuerzas de seguridad fueron requeridas para desmantelar las barricadas que los penan habían colocado en las carreteras.

A finales de los noventa, mientras Samling avanzaba sobre la comunidad de Kelesau, los penan bloquearon la carretera utilizada para las talas, formando barricadas humanas delante de las excavadoras de la compañía. El ejército de Malasia deshizo las barricadas haciendo uso de la fuerza, en una operación que se saldó con 14 heridos y 4 penan detenidos. Pero los penan continuaron con su oposición, y Samling se desplazó a explotar otras zonas. Para evitar el regreso de la empresa, algunos penan, entre ellos Kelesau, interpusieron una demanda reclamando sus derechos territoriales, que permanece desde 1998 a la espera de juicio.

El director de Survival Stephen Corry ha declarado: “Kelesau Naan podría haber pagado el precio más alto en su lucha por los derechos de su pueblo sobre su tierra. Es hora de que el Gobierno de Malasia reconozca los derechos territoriales de los penan y ponga fin al hostigamiento de aquellos que persiguen la defensa de estos derechos”.