Bosquimanos informan de nuevos arrestos y palizas

Al menos un hombre, Motsoko Ramahoko, fue torturado cuando funcionarios intentaron obligarle a admitir que había estado cazando sin permiso.

Ramahoko fue testigo en el histórico juicio en el cual el Tribunal Supremo de Botswana sentenció que él y cientos de bosquimanos fueron expulsados ilegalmente de su tierra en el Kalahari central. El tribunal también sentenció que el Gobierno había incumplido también la legislación al negarse a expedirles licencias de caza.

A pesar del fallo del tribunal, este año ya se ha arrestado al menos a  43 bosquimanos por cazar.

En el momento del fallo del tribunal en diciembre de 2006, Ramahoko declaró a Survival: “Estoy tan feliz, y quiero regresar a mi tierra”. Sin embargo, diez meses después él y muchos otros siguen sin poder volver a su hogar.
 
Además de negarse a expedirles dar permisos de caza, el Gobierno ha rehusado proporcionar transporte para que los bosquimanos puedan regresar. Les ha prohibido usar sus pozos de agua y no les deja llevar sus pequeños rebaños con ellos.

“Las palizas por parte de los guardas de medio ambiente solían ser rutinarias. Remitieron un tiempo cuando el juicio, pero ahora han vuelto. Las autoridades no han investigado como es debido ni siquiera una sola. Esto es una burla de la sentencia del Tribunal Supremo; del voto del Gobierno a favor de la Declaración de los pueblos indígenas de las Naciones Unidas, y de sus declaraciones de respeto de los derechos humanos. La reputación de Botsuana se hunde todavía más y las ONGs no bosquimanas del país permanecen en silencio” declaran desde Survival.