Los indígenas denuncian las actividades mineras en su tierra.

Líderes indígenas de Brasil están manifestando su oposición a un anteproyecto de ley que, en caso de aprobarse, permitiría las actividades mineras en los territorios indígenas.

Davi Yanomami, miembro de la organización Yanomami Hutukara, habló recientemente por teléfono con un investigador de Survival:

"Estoy muy preocupado con la ley sobre las actividades mineras. Destruirá el corazón de nuestra tierra. El agua que fluye a través de la tierra yanomami la utilizamos para beber, para cocinar, para lavar y para lavarnos.

Quiero que se haga público y que todo el mundo sepa que estamos en contra.

Nos ofrecen un poco de dinero, pero aceptarlo sería una concesión. El Gobierno brasileño no va a ayudarnos. Quieren acabar con mi pueblo una vez más porque piensan que las actividades mineras son prioritarias, pero sólo nos traerán enfermedad, alcohol y contaminación.

Ustedes que viven lejos, por favor, den a conocer nuestro mensaje. Volvemos a luchar por nuestra tierra yanomami. Nuestra tierra está reconocida, el mundo entero lo sabe y conoce el nombre yanomami. Pero ahora, el Gobierno de Lula quiere destruirla otra vez, a pesar de que está demarcada. Animan a los mineros a invadir y eso es un delito."


En este mes, unos días antes un grupo de metyktire kayapó, incluido su líder Raoni, mandó una carta muy dura al presidente Lula:

"No nos gusta la ley sobre actividades mineras que el Gobierno de Lula quiere aprobar. Estas actividades destruirán las tierras indígenas y los kayapó vamos a enfadarnos mucho si la minería invade nuestras tierras…

No queremos que el Gobierno de Lula se inmiscuya en nuestra vida. Tenemos derecho a vivir en nuestra tierra, que ya era nuestra antes de que llegasen los blancos. ¿Cómo vamos a vivir en una tierra destruida?

Las actividades mineras sólo enriquecerán a las grandes compañías y a los mineros mientras nosotros, los indígenas, seguiremos siendo pobres. No queremos dinero que proceda de estas actividades. Nuestra riqueza es nuestra selva y nuestros ríos limpios, nuestros jardines, nuestras frutas, nuestras medicinas y todo lo que hay en nuestra selva.

Si el Gobierno quiere actividades mineras puede llevarlas a cabo en otros lugares, en las tierras de los ganaderos y de los políticos
".