La deforestación ilegal destruye el territorio de caza de los ayoreo

Un terrateniente paraguayo ha destruido territorios de caza clave para los ayoreo-totobiegosode, ocupando ilegalmente parte del territorio ancestral de este pueblo indígena.

Un grupo de indígenas estaban en una expedición de caza, buscando las grandes tortugas que forman parte esencial de su dieta en la estación seca, cuando vieron dos excavadoras arrasando el bosque.

La deforestación tuvo lugar en el corazón de la tierra de los totobiegosode, territorio que han estado tratando de recuperar desde 1993. La zona está protegida por medidas cautelares que prohíben cualquier tipo de deforestación hasta que la reivindicación de la tierra hecha por los indígenas sea resuelta.

En una breve confrontación, los indígenas trataron de detener a las excavadoras, pero César Sosa, el terrateniente, amenazó con llamar a la policía par que los arrestaran.

Los totobiegosode informaron inmediatamente a GAT, una ONG paraguaya que ha estado trabajando con ellos para proteger su tierra desde 1993. La semana siguiente representantes de la policía, del Ministerio de Medio Ambiente, de la oficina del Fiscal General y del Departamento Forestal, acompañados por líderes totobiegosode y observadores de GAT y Survival, viajaron a la hacienda del señor Sosa y confiscaron las excavadoras.

Según la legislación paraguaya, no se puede juzgar al señor Sosa por ser mayor de 70 años, pero el dueño de las excavadoras, un hombre de negocios local muy poderoso,  tiene que enfrentarse ahora a una multa muy sustanciosa.

Los líderes totobiegosode esperan que la acción de las autoridades sirva de freno a otros terratenientes que pretendan arrasar el bosque. Varios de ellos, sin embargo, han logrado levantar los medidas cautelares de sus haciendas, y toda la zona que exigen los totobiegosode está bajo un gran peligro de deforestación. Muchos de los familiares de los indígenas siguen viviendo aislados en la selva.