Mujer guaraní asesinada por un pistolero a sueldo

Un pistolero a sueldo asesinó a tiros a una mujer guaraní de 70 años de edad, Kuretê Lopez, el pasado 9 de enero en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul.

Kuretê Lopez formaba parte de un grupo de unas 30 familias guaraní que habían regresado, unos días antes, a su territorio, Kurusu Mba ("el lugar de la cruz"), para reclamar su propiedad.

Valdecir Ximenez, un joven guaraní, recibió un disparo en la pierna y se encuentra hospitalizado.

Las tierras de los indígenas han sido usurpadas por un ganadero y parece ser que éste ha contratado a una empresa privada de seguridad para expulsarles. Varios pistoleros dispararon a los indígenas mientras les obligaban a subir a camiones. Posteriormente se les descargó a las afueras de una ciudad cercana.

Kureté era una “rezadora”, una autoridad religiosa. Hoy, un tribunal federal dictaminó que no podrá ser enterrada en Kurusu Mba, donde nació.

Este grupo de guaraní ha estado viviendo durante años en una reducida reserva donde la caza y el cultivo son muy difíciles. Estaban desesperados por volver a su territorio tradicional, en el que se halla un cementerio ancestral.

El asesinato de Kuretê es el último de varios asesinatos de indígenas guaraní a manos de pistoleros durante intentos de recuperar las tierras que les han arrebatado los ganaderos. Los líderes guaraní han expresado su preocupación por la pasividad del Gobierno a la hora de reconocer sus derechos territoriales, y su indignación por el hecho de que no se haya responsabilizado de sus crímenes a aquéllos que persiguen y asesinan a los guaraní.

Alrededor de 150 indígenas y sus simpatizantes se han manifestado hoy en la ciudad de Dourados para llamar la atención sobre el alto grado de violencia que se practica contra los indígenas en Mato Grosso do Sul.

Anastácio Peralta, un guaraní kaiowá, se expresaba así: “Las lágrimas y la sangre nos dan fuerza para continuar en nuestra lucha”.