Tribus aisladas celebran su victoria territorial

Dos de las tribus más pequeñas y aisladas de Brasil pueden vislumbrar ahora un futuro mejor gracias a la ratificación (reconocimiento legal) de sus tierras por el presidente Lula. La firma del decreto se produjo en el "Día Nacional del Indio" de Brasil, el 19 de abril.

Se cree que los seis miembros de la tribu akuntsu son los últimos supervivientes de su pueblo. Las tribus akuntsu y kanoê fueron contactadas en 1995 por trabajadores de campo de la FUNAI, la agencia gubernamental para asuntos indígenas. La rápida invasión de su selva por parte de terratenientes ganaderos ha matado a la mayor parte de su comunidad y ha destruido sus hogares y modo de vida. Tan sólo sobreviven tres kanoê en esta región.

Los supervivientes hablan de excavadoras que arrasaron sus casas comunales y de la muerte de miembros de sus familias en enfrentamientos violentos con granjeros armados o a causa de enfermedades introducidas.

Los seis indígenas akuntsu y tres kanoê, viven en dos comunidades en la región de Omerê, en el estado de Rondônia. Están rodeados de vastos ranchos de ganado cuyos propietarios han logrado ya reducir sustancialmente el tamaño de su territorio.

Fue tan grande la avaricia de un ganadero por robar sus tierras que, incluso después de que la FUNAI cartografiara el territorio, intentó deliberadamente eliminar a los kanoê ofreciéndoles comida envenenada. Una mujer kanoê y un niño murieron tras comerla. Ahora, por primera vez en décadas, pueden vivir en paz sin el temor constante a ser invadidos.