Un testigo admite la presencia de guardias armados en la reserva de los bosquimanos

Un alto funcionario del Gobierno de Botsuana ha admitido esta semana en un contrainterrogatorio que funcionarios y policías acamparon alrededor de la comunidad bosquimana de Metsiamenong en diciembre de 2005 y enero de 2006.

El Gobierno ha negado sistemáticamente que guardias armados hubieran acampado en la reserva para intimidar a los bosquimanos, que se niegan a abandonar sus hogares y sus tierras.

El testigo Joel Moragoshele fue responsable del desarrollo, el bienestar y la reducción de la pobreza en el campo de reasentamiento de Nueva Xade (donde se obliga a vivir a muchos de los bosquimanos expulsados de sus tierras), aunque él afirma no haber hablado nunca con los bosquimanos de Nueva Xade acerca de las condiciones del campo.

Moragoshele admitió que los bosquimanos de este campo tienen una gran dependencia de los subsidios del Gobierno.

También admitió que, pese a haber trabajado en Nueva Xade durante dos años antes de las expulsiones de 2002 y pese haber estado en la reserva seis veces al año, nunca fue consciente de que el reasentamiento fuera a ocurrir y nunca habló de ello con los bosquimanos que vivían dentro de la reserva.

Dijo que no le había preocupado el impacto que tendría dejar de suministrar agua y otros servicios, porque "no era de su competencia preguntar sobre el tema".