La ONU llama al orden al Gobierno de los Estados Unidos

El Comité de la ONU para la eliminación de la discriminación racial (CERD) ha exhortado al Gobierno estadounidense a "congelar" y "detener" sus acciones contra los indígenas shoshone occidentales del estado de Nevada.

Desde hace muchos años, el Gobierno estadounidense se declara propietario de casi el 90% de las tierras de los shoshone occidentales, las cuales abarcan aproximadamente 2.430.000 hectáreas y se extienden a través de los estados de Nevada, Idaho, Utah y California. Los derechos de los indígenas shoshone occidentales sobre esta tierra, que todavía hoy utilizan, cuidan y ocupan, fueron reconocidos por los Estados Unidos en 1863 en el Tratado de Ruby Valley.

Los Estados Unidos reivindican hoy estas mismas tierras como "públicas" o federales, y están utilizando parte de ellas para ensayos militares, minas de oro a cielo abierto y planes de eliminación de residuos nucleares. A los miembros del pueblo shoshone occidental, que utilizan estas tierras para que paste el ganado, se les han confiscado sus animales en repetidas ocasiones y se les han impuesto multas.

Después del veredicto de las Naciones Unidas, Joe Kennedy, shoshone occidental, manifestó: "Tenemos derechos para proteger nuestra tierra ancestral y para detener la destrucción de nuestra tierra, agua y aire por los abusos del Gobierno de los Estados Unidos y de las empresas multinacionales. La situación es escandalosa y estamos contentos de que el Comité de las Naciones Unidas esté de acuerdo con nosotros. Nuestro pueblo ha sufrido más ensayos nucleares que ningún otro lugar del mundo, y continúan con sus ensayos clandestinos a pesar de nuestras protestas. No podemos tolerarlo, esta tierra, el aire, el agua, son sagrados."

En su decisión, el Comité insta al Gobierno de los Estados Unidos a:

a) Congelar cualquier plan para privatizar las tierras ancestrales de los shoshone occidentales y para transferirlas a las industrias extractivas multinacionales y a los promotores energéticos;

 b) Desistir de todas las actividades planeadas y/o orientadas a las tierras ancestrales de los shoshone occidentales o en relación  con sus recursos naturales, que se están llevando a cabo sin haberlo consultado con sus miembros y a pesar de sus protestas;

c) Detener la imposición de multas por pastar y por entrar sin autorización y el cobro de avisos, la incautación de caballos y ganado, las restricciones sobre la caza, la pesca y la recolección, así como los arrestos, y rescindir todos los avisos hechos hasta el momento inflingidos al pueblo shoshone occidental en el uso de sus tierras ancestrales.