Decenas de bosquimanos resisten en la reserva

Más de treinta bosquimanos sobreviven a base de melones tsama y agua desde el mes de septiembre en la comunidad de Metsiamanong, en la Reserva de Caza del Kalahari Central en Botsuana. La comunidad, incluidos unos 15 niños, se niega a abandonar la tierra de sus antepasados a pesar de las amenazas y la intimidación sufrida a manos de los guardas armados.

En un intento de obligar a los bosquimanos a abandonar la reserva, el Gobierno de Botsuana les ha prohibido cazar y recolectar, además de quitarles su ganado, por lo que les han dejado a su suerte, sobreviviendo a base de raciones que les matan de hambre.

Toda la reserva de caza lleva cerrada más de cuatro meses. Una mujer ya ha muerto por inanición y deshidratación. Las recientes lluvias han hecho que la vida sea un poco más fácil para los que están en la reserva, aún así su abastecimiento de alimentos es extremadamente reducido.

Un grupo de bosquimanos que viven fuera de la reserva recientemente han podido volver a su hogar para asistir a un funeral. Estos mismos bosquimanos informaron después que la gente en la reserva tenía miedo y estaba hambrienta, pero que aún así estaban determinados a quedarse en su tierra.