El fuego cruzado mata a dos nómadas y obliga a huir a otros

Dos indígenas nukak han resultado muertos en el fuego cruzado en la guerra civil de Colombia. Otros sesenta se han visto obligados a huir de su aislado hogar selvático.

La tierra de los nukak una remota parte de la cuenca amazónica en el sudeste de Colombia ha sido ocupada por una mezcla explosiva de campesinos colombianos que cultivan coca para el comercio de cocaína, grupos paramilitares, el ejército guerrillero de izquierdas y el ejército colombiano.

El territorio nukak fue protegido tras una larga campaña internacional lanzada por Survival. Sin embargo, en los últimos años los nukak se han visto envueltos en la feroz cuasi-guerra civil que se ha desatado en la Colombia rural: la campaña por parte del Gobierno de represión del cultivo de coca ha provocado la huída de los colombianos pobres hacia la pluviselva, hogar de los indígenas.

El aislamiento del territorio de los nukak lo ha convertido en un escondite atractivo, pero junto con los cultivadores de coca han llegado los otros actores de la larga y violenta "guerra de las drogas" de Colombia.

Se cree que sólo 400 nukak sobreviven hoy en las cuencas de los ríos Guaviare e Inírida, de los cerca de 1000 que quedaban hace una década. Los nukak forman parte de la familia makú, un grupo de indígenas cazadores-recolectores cuya cultura tiene un fuerte componente nómada, y viven en lo más profundo de la pluviselva.