Yanomami invaden la Fundación Nacional de Sanidad para protestar por deterioro sanitario

El pasado 23 y 28 de noviembre, indígenas yanomami invadieron las oficinas de la Fundación Nacional de Salud FUNASA en Boa Vista para pedir que se reanude la asistencia sanitaria para los yanomami en sus comunidades. El trabajo sanitario ha estado paralizado durante semanas porque FUNASA no ha pagado a su personal, y no se están transportando equipos sanitarios ni medicinas en avión al área (la única forma de acceso posible). El portavoz yanomami Dário Vitório dijo: "La malaria, la disentería y otras enfermedades están aumentando de nuevo. Estamos muy tristes por esto".



En la región de Tootobi, la ONG CCPY informa de que, solamente entre el 15 y el 22 de noviembre, se han registrado 40 casos de malaria. En el estado de Amazonas aproximadamente 5.000 yanomami no están recibiendo asistencia sanitaria alguna y, según la ONG SECOYA, se han registrado más de 700 casos de malaria entre los yanomami que viven a lo largo de los ríos Marauiá y Padauiri.

Davi Kopenawa, presidente de la organización yanomami Hutukara, dice en una carta abierta: 'Nosotros los yanomami estamos realmente muy preocupados porque los xawara (enfermedades contagiosas) en nuestra selva no se marchan. No queremos morir todos otra vez debido a los xawara. Pensar en esto nos preocupa y entristece mucho. La gente de FUNASA no quiere enviar dinero para los yanomami como debería. Solamente gastan dinero en la ciudad. No nos ayudan a comprar medicinas. Por esta razón, algunos de nuestros hijos han muerto. A nuestra tierra no llegan las medicinas y así los peligrosos xawara están aumentando en nuestros hogares".



En una reunión extraordinaria del Consejo de Distrito Yanomami y Ye'kuana el 1 de diciembre en Boa Vista, los líderes indígenas emitieron una declaración. "En toda la historia de la sanidad indígena, jamás hemos visto tal sufrimiento provocado por la negligencia total de las autoridades gubernamentales y sanitarias".

La situación sanitaria se ve agravada por la presencia de buscadores de oro que trabajan ilegalmente en el territorio yanomami. Hay informes que dicen que en una comunidad fueron ellos los responsables de la expulsión de trabajadores sanitarios gubernamentales. Muchos yanomami temen que si los buscadores de oro no son expulsados inmediatamente por la policía, las enfermedades se extenderán y estallará un conflicto violento.