Los yanomamis de Brasil llevan años protestando por el devastador impacto de la minería.

Los yanomamis de Brasil llevan años protestando por el devastador impacto de la minería.

© Hutukara/Survival

Una larga investigación sobre las actividades criminales en el territorio del pueblo indígena yanomami de Brasil ha llevado a la detención de 26 mineros de oro.

Oro, lanchas motoras, equipo de rastreo, armas de fuego y varias avionetas han sido confiscados.

Asimismo, la policía descubrió cinco grupos de delincuentes que presuntamente financiaron la minería de oro. Entre los involucrados hay pilotos locales, empresarios y joyeros.

Un grupo de mineros operaba cerca de una comunidad de yanomamis aislados. Según declaraciones de un portavoz de FUNAI (el departamento de asuntos indígenas del Gobierno brasileño) a un periódico local: “Había riesgo de genocidio debido a la presión de los mineros. Ya tenemos constancia de enfrentamientos entre indígenas y mineros”.

Los yanomamis llevan años protestando por el devastador impacto de los mineros en sus comunidades. Los rastreos han destruido los lechos de los ríos, y el mercurio que se utiliza para separar el oro ha contaminado a los peces y el agua potable.

Los mineros han llevado enfermedades frente a las que muchas de las comunidades más remotas tienen muy poca o ninguna inmunidad, y han atacado a algunos yanomamis.

Operaciones previas en su territorio no han logrado poner fin a la minería de oro ilegal. En esta ocasión, un portavoz de la policía federal dijo que esperaban “haber cortado el motor económico” de los mineros, al perseguir a quienes los financian.