Las autoridades brasileñas están planeando suprimir una salvaguarda vital para los pueblos indígenas no contactados de Brasil: las Ordenanzas de Protección Territorial (OPT, conocidas en Brasil como restricciones de uso territorial).

Estas ordenanzas de emergencia se usan para proteger los territorios de los pueblos indígenas no contactados que no han pasado por el largo proceso de demarcación oficial.

Prohíben la entrada de madereros, mineros y otros invasores en las tierras de estos pueblos indígenas. Sin esta protección, los bosques se destruirían por completo y los pueblos indígenas que los cuidan y dependen de ellos para sobrevivir podrían desaparecer.

¡Actúa!

 

¿Por qué son importantes estas ordenanzas?

Las ordenanzas tienen que ser renovadas cada pocos años. Pero políticos y sus aliados antiindígenas, impulsados ​​por los ataques genocidas del presidente Bolsonaro contra los pueblos indígenas, están tratando de levantar las ordenanzas para poder acaparar estas tierras para la tala, la minería, la agroganadería y más. Esto podría provocar el exterminio de pueblos enteros y un inmenso robo de tierras.

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Las ordenanzas blindan las tierras de siete pueblos indígenas no contactados... ¡y un millón de hectáreas de selva amazónica!

Estas ordenanzas expiran regularmente, y cada vez que lo hacen los poderosos intereses de la agroindustria pueden oponerse a su renovación. Una de ellas ya ha expirado sin ser renovada, dejando al pueblo indígena no contactado que vive allí sin ninguna protección.

Tamandua y Baita, sobrino y tío piripkuras, fotografiados durante un encuentro con una unidad de la FUNAI. Ambos han tenido interacciones esporádicas con el equipo local de la FUNAI, pero han regresado a la selva para vivir en ella. Su territorio está protegido por las restricciones de uso de tierras, pero corre el riesgo inminente de ser invadido por madereros y acaparadores.Tamandua y Baita, sobrino y tío piripkuras, fotografiados durante un encuentro con una unidad de la FUNAI. Ambos han tenido interacciones esporádicas con el equipo local de la FUNAI, pero han regresado a la selva para vivir en ella. Su territorio está protegido por las restricciones de uso de tierras, pero corre el riesgo inminente de ser invadido por madereros y acaparadores. © Bruno Jorge

 

El desmantelamiento de las OPT forma parte de la política deliberada del presidente Bolsonaro para destruir a los pueblos indígenas del país y ocupar sus tierras para el "desarrollo económico."

Tu apoyo es vital para que las ordenanzas, que son todo lo que se interpone entre estos pueblos indígenas no contactados y una muerte segura, se salven.

Por favor, envía un email a las autoridades brasileñas ahora.

 

Actualización:

- El 17 de marzo de 2022, la FUNAI renovó la Ordenanza de Protección Territorial de emergencia para el Territorio Indígena Piripkura. El 2 de junio de 2022, la FUNAI renovó la Ordenanza de Protección Territorial de emergencia para el Territorio Indígena Pirititi. En febrero de 2022, la FUNAI renovó la Ordenanza de Protección Territorial de emergencia para el Territorio Indígena Ituna Itatá por tres años. Pirititi y Piripkura fueron renovados por solo 6 meses, lo que no es suficiente para expulsar a todos los invasores ni para finalizar la demarcación completa de los territorios.

 

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